Salud femenina: más del 40% de las mujeres no acude a revisiones, advierten especialistas
La salud femenina continúa enfrentando brechas importantes en materia de prevención y atención médica en México. A pesar de los avances en información y acceso a servicios, más del 40 por ciento de las mujeres no acude de manera regular a revisiones ginecológicas, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT). Esta situación, advierten especialistas, tiene consecuencias directas en el diagnóstico tardío de enfermedades que pueden prevenirse o tratarse con éxito si se detectan en etapas tempranas. El inicio de un nuevo año suele estar acompañado de propósitos relacionados con el bienestar; sin embargo, la salud femenina rara vez se coloca entre las prioridades. De acuerdo con expertos, esto no se debe a falta de interés, sino a desinformación, normalización de malestares y a una cultura de atención médica reactiva, en la que se acude al consultorio solo cuando existe una molestia evidente. La prevención, clave en cada etapa de la vid Especialistas coinciden en que el cuidado de la salud femenina no puede abordarse de manera uniforme, ya que el cuerpo de la mujer cambia a lo largo de la vida. Desde la adolescencia, pasando por la etapa reproductiva, el embarazo, el posparto y la menopausia, cada momento presenta necesidades específicas que requieren seguimiento médico. La falta de revisiones periódicas se refleja en indicadores de salud pública. El cáncer cervicouterino continúa entre las principales causas de mortalidad femenina en el país, pese a que su detección temprana permite tasas de supervivencia significativamente más altas, según cifras de la Secretaría de Salud y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este escenario afecta tanto a mujeres jóvenes como a aquellas en etapas posteriores, lo que evidencia que la prevención no debe limitarse a un solo periodo de la vida. “Pensar la salud femenina como un propósito implica entenderla como un proceso continuo, no como una acción aislada”, explicó Aránzazu Canal Lavíne, especialista. “Acompañar a cada mujer en los cambios hormonales, metabólicos y ginecológicos propios de cada etapa permite anticipar riesgos y fortalecer su bienestar. La prevención no es igual para todas: requiere revisiones periódicas y una atención médica que se adapte a las necesidades reales de cada mujer”.