Montecarlo impulsa aulas silenciosas mediante el reciclaje de pelotas de tenis
La comunidad de Montecarlo puso en marcha una iniciativa solidaria denominada “Demos pelotas al Autismo”. Este proyecto, impulsado por la Escuela Especial Nº 12 junto a padres y la Agrupación Gusy, busca recolectar pelotas de tenis y pádel en desuso para transformarlas en silenciadores que se colocarán en las patas de mesas y sillas escolares.
El objetivo central es mitigar el impacto acústico en las aulas y fomentar entornos de aprendizaje más inclusivos. Para muchos estudiantes, el chirrido constante del mobiliario al arrastrarse puede pasar inadvertido, pero para los niños con autismo o diversas neurodivergencias, este sonido representa una fuente crítica de estrés y sobrecarga sensorial.
Estos ruidos intensos dificultan la concentración y el bienestar emocional, convirtiéndose en una barrera para su desarrollo educativo. Al cubrir los soportes de los muebles con el fieltro y la goma de las pelotas, se logra un ambiente calmo que permite a cada alumno sentirse seguro y respetado.
En este contexto, la campaña invita a los vecinos a depositar sus donaciones en cajas especiales ubicadas en complejos deportivos como Bonito Pádel, con la intención de expandir la propuesta a otras localidades de la provincia.
Además de la instalación física de los dispositivos, el proyecto contempla jornadas de concientización para que todos los alumnos comprendan la importancia de estos elementos en la integración de sus compañeros con Trastorno del Espectro Autista.