Alerta sanitaria en Europa: brote de meningitis en Reino Unido llega a Francia y deja un muerto
Una alerta sanitaria crece en Europa tras la expansión de un brote de meningitis meningocócica que se originó en el Reino Unido y ya tuvo su primer caso fatal en Francia. La víctima fue una empleada del centro de reprocesamiento nuclear de Orano, en La Haya, lo que encendió las alarmas entre las autoridades sanitarias.
En territorio británico, el foco principal se detectó en la Universidad de Kent, en Canterbury, donde ya se registraron al menos dos muertes y unos 50 contagios. Las autoridades calificaron la propagación como “sin precedentes”, mientras miles de personas hacen fila para vacunarse.
En Francia, la mujer fallecida había sido internada en el hospital de Cherburgo y, tras confirmarse la infección por meningococo, se activó un amplio operativo sanitario. Se identificaron unos 50 contactos estrechos —personas que estuvieron a menos de un metro durante un tiempo prolongado—, quienes ahora reciben tratamiento antibiótico preventivo y deberán permanecer aislados durante diez días.
Por el momento, no se confirmó un vínculo directo entre el caso francés y el brote en Reino Unido, aunque días atrás se informó que una persona vinculada a la Universidad de Kent permanecía hospitalizada en Francia.
La meningitis es una enfermedad grave que provoca la inflamación de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. Sus síntomas incluyen fiebre alta, dolor de cabeza, vómitos y rigidez en el cuello. Si bien el contagio no es altamente masivo, se produce por contacto estrecho y prolongado con secreciones respiratorias.
Especialistas advierten que la meningitis bacteriana puede ser mortal si no se trata a tiempo: incluso con atención médica, presenta una tasa de mortalidad cercana al 10% y un alto riesgo de secuelas.
Mientras tanto, en el Reino Unido, el sistema de salud intensifica la campaña de vacunación y ya distribuyó miles de dosis adicionales. Expertos analizan distintos escenarios, desde la contención del brote en Kent hasta su posible expansión a otras regiones.
Las autoridades insisten en que el seguimiento de contactos y la profilaxis con antibióticos son claves para frenar la propagación y evitar nuevos fallecimientos.