Para la consultora Haime el 61,5% desaprueba gestión de Milei. Aprueba el 34,9%
“El Gobierno nacional continúa en su peor momento. Ha perdido el 30 por ciento de su base electoral, ciudadanos decepcionados tanto con la economía como por la corrupción que se percibe en la administración Milei”. La definición es uno de los análisis del consultor Hugo Haime y figura en las primeras páginas de un amplísimo estudio de opinión pública realizado en mayo. En la Casa Rosada dicen que la buena noticia es que Javier Milei venía cayendo en opiniones positivas desde febrero y, según los datos, en mayo no repuntó, pero tampoco continuó con la caída. El escándalo Adorni sigue siendo una especie de agujero negro: apenas el 23 por ciento cree en las explicaciones del jefe de Gabinete. También la política universitaria golpea al oficialismo: el 64 por ciento está en contra del desfinanciamiento del gobierno de Milei. En cuanto a la imagen de los dirigentes políticos, todos están con saldo negativo. Cristina Kirchner encabeza las imágenes positivas, con saldo parecido al de Axel Kicillof; mientras que los 3 peores son Mauricio Macri, Karina Milei y, el peor, Manuel Adorni. Las conclusiones surgen del trabajo mensual que realiza Hugo Haime y Asociados, una de las consultoras más conocidas del país. En total se entrevistaron 1.200 ciudadanos, la mitad de forma presencial y la otra mitad por entrevistas telefónicas asistidas por computadora. La muestra respeta las proporciones por edad, sexo y distribución geográfica. “En el clima social negativo actual -evalúa Haime-, la percepción de gente contenta es muy pequeña. El resto se divide entre quienes están con bronca y quienes están tristes. En la tristeza hay un sector del electorado de Massa y también de Milei, lo que disminuye la potencialidad de conflictividad social. Pero continúa la demanda de cambio del modelo de ajuste económico, con cierto rescate de la estabilidad”. En términos concretos, sólo el 34,9 por ciento aprueba la gestión de Milei, mientras que el 61,5 la desaprueba. En zonas como Capital Federal y Gran Buenos Aires la desaprobación sube al 70 por ciento y en los sectores humildes de todo el país al 72 por ciento. Como ocurre desde hace unos años y es réplica de lo que sucede también en otros países, los dirigentes políticos no tienen una evaluación positiva, o sea la diferencia entre los que opinan bien o muy bien son menos que los que opinan mal o muy mal. Las opiniones negativas superan a las positivas. En el trabajo de Haime sorprende (por la feroz campaña en contra que sufre) que Cristina Kirchner encabece el ranking de opiniones favorables, con un nivel de aceptación del 42,7 por ciento. Como es previsible, con los niveles de demonización que impuso la derecha, la justicia y los medios alineados, los niveles de opinión negativa son altos (56,4), aunque globalmente se percibe un saldo -13,7 puntos que es mucho mejor que la mayoría de los referentes políticos. Axel Kicillof tiene aprobación del 39,5, desaprobación del 52,9 y un saldo de -13,4 puntos, muy parecido al de CFK. Ambos dirigentes del peronismo están claramente mejor que, por ejemplo, Javier Milei, cuyo saldo es -22 y ni hablar de Mauricio Macri, con -36,9; Karina Milei, -38,3 y, el peor evaluado, Manuel Adorni, -40,5. En cuanto a saldo de imagen, la mejor ubicada es Myriam Bregman con -8,4 puntos.