Preocupación en el Congo: el brote de ébola ya provocó 82 muertes y más de 450 contagios
La República Democrática del Congo enfrenta una nueva emergencia sanitaria debido al avance de un brote de ébola que ya dejó al menos 82 personas fallecidas y 452 casos confirmados, según datos difundidos por el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).
El epicentro de la crisis se encuentra en Mongbwalu, una localidad minera ubicada en el norte del país, donde las autoridades reportan una rápida expansión de la enfermedad.
De acuerdo con el último boletín epidemiológico, la situación se agravó en las últimas horas. Entre el jueves y el viernes se contabilizaron 21 nuevas muertes y 71 contagios adicionales, lo que refleja una aceleración en la transmisión del virus.
Los organismos sanitarios advirtieron que existe una “transmisión comunitaria rápida y continuada”, un escenario que dificulta las tareas de rastreo, aislamiento y control de los contagios.
Actualmente, 258 pacientes permanecen internados o bajo aislamiento sanitario, mientras que apenas ocho personas lograron recuperarse desde el inicio del brote.
Preocupación por la expansión regional
El avance de la enfermedad ya comenzó a generar preocupación en los países vecinos. En Uganda fueron detectados 19 casos y dos fallecimientos vinculados al brote, situación que llevó al gobierno ugandés a cerrar su frontera con la República Democrática del Congo el pasado 27 de mayo como medida preventiva.
La emergencia sanitaria se desarrolla además en un contexto complejo marcado por la violencia y los conflictos armados que afectan a las provincias de Ituri y Kivu del Norte, donde también se registraron contagios.
Según reportes oficiales, los enfrentamientos provocaron el desplazamiento de más de 100.000 personas, afectando el funcionamiento de hospitales, centros de salud y equipos de respuesta epidemiológica.
La OMS elevó el nivel de alerta
Ante el crecimiento sostenido de los casos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió elevar el nivel de riesgo dentro de la República Democrática del Congo a la categoría de “muy alto”.
No obstante, el organismo internacional mantiene el nivel de riesgo regional como “alto” y considera que, por el momento, la posibilidad de una expansión global continúa siendo “baja”.
La OMS sigue monitoreando de cerca la evolución del brote y la capacidad de respuesta de las autoridades sanitarias para contener una enfermedad que históricamente ha generado importantes crisis humanitarias en la región africana.