La crisis del petróleo comenzó a golpear a la economía mundial
La crisis del suministro de petróleo comenzó a generar consecuencias en distintos mercados internacionales. Arabia Saudita canceló varios cargamentos de crudo previstos para septiembre luego de que un ataque con drones dañara el oleoducto Este-Oeste, una infraestructura clave para transportar petróleo hacia el mar Rojo y evitar el estrecho de Ormuz.
El impacto ya alcanza a Europa. La petrolera polaca Orlen busca alternativas para garantizar el abastecimiento de sus refinerías, después de que fueran canceladas entregas de crudo saudí. La interrupción se suma a otros problemas que mantienen bajo presión al mercado mundial de petróleo y derivados.
Uno de los principales efectos se observa en el precio del diésel, un combustible fundamental para el transporte de mercancías y la maquinaria agrícola. En Estados Unidos alcanzó niveles récord, mientras que especialistas advierten que los mayores efectos podrían recaer sobre los países del llamado Sur Global, donde el transporte y la producción dependen fuertemente de este combustible.
En países como India y Sudáfrica, el consumo de diésel supera ampliamente al de gasolina. Brasil también enfrenta una situación de vulnerabilidad: alrededor del 25% de su consumo de diésel depende de las importaciones, por lo que las interrupciones internacionales pueden impactar sobre los precios y el abastecimiento.
La preocupación también alcanza a los fertilizantes. El aumento del precio de productos como el fosfato, cuya producción depende de insumos provenientes de la región del golfo Pérsico, podría llevar a algunos productores a reducir nuevamente su utilización. Según especialistas citados en el informe, esto podría afectar la producción agrícola y agravar la escasez de alimentos durante 2027.