Estados Unidos confirmó que desplegó armas en el espacio y generó la reacción de Rusia y China

El secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink, reconoció que Estados Unidos ya tiene armas de control espacial en órbita para responder ante posibles acciones hostiles. China advirtió sobre el riesgo de convertir el espacio en un “campo de batalla” y Rusia pidió que permanezca libre de armas.
El presidente Donald Trump, durante la presentación del Golden Dome, el 20 de mayo del 2025
El presidente Donald Trump, durante la presentación del Golden Dome, el 20 de mayo del 2025
martes 15 de septiembre de 2026

Estados Unidos confirmó por primera vez públicamente que tiene armas desplegadas en el espacio, una revelación que generó reacciones de China y Rusia y volvió a poner en el centro del debate la creciente militarización de la órbita terrestre. 

El anuncio fue realizado el lunes por el secretario de la Fuerza Aérea estadounidense, Troy Meink, durante la Conferencia Air, Space & Cyber, realizada en Maryland.

El control espacial engloba las áreas de misión necesarias para disputar y controlar el dominio espacial, empleando medios cinéticos y no cinéticos para afectar las capacidades de un adversario”, explicó posteriormente la Fuerza Espacial estadounidense. Según el organismo, estas capacidades pueden utilizarse “con fines ofensivos y defensivos”.

Meink no precisó qué tipo de armas fueron desplegadas, cuántas hay ni cuándo fueron colocadas en órbita. Tampoco informó si fueron probadas. El funcionario señaló que Estados Unidos busca estar preparado frente a posibles amenazas y proteger a sus fuerzas.

La confirmación provocó una respuesta de China, cuyo Ministerio de Relaciones Exteriores advirtió sobre los riesgos de una mayor militarización del espacio.

Instamos a la parte estadounidense a que deje de ampliar sus capacidades militares y de prepararse para una guerra en el espacio exterior”, declaró el portavoz de la cancillería china, Guo Jiakun, quien también cuestionó la posibilidad de convertir el espacio en un “campo de batalla”.

Rusia, por su parte, sostuvo que el espacio debe permanecer libre de armas. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó: “Contamos con un amplio consenso internacional para seguir trabajando en pro de la completa desmilitarización del espacio”.

La Fuerza Espacial estadounidense sostiene que China y Rusia desarrollan capacidades espaciales y contraespaciales como parte de sus programas de modernización militar. Washington considera que ambas potencias representan potenciales amenazas para sus intereses en órbita. 

Entre las capacidades conocidas en el ámbito del denominado control espacial se encuentran sistemas destinados a interferir comunicaciones, afectar satélites mediante medios electrónicos o utilizar tecnologías de energía dirigida. Sin embargo, no existe confirmación oficial sobre cuáles de estas tecnologías están actualmente desplegadas por Estados Unidos en órbita

El anuncio también se produce en un contexto de expansión de los programas estadounidenses de defensa espacial. El presidente Donald Trump impulsó el proyecto conocido como “Golden Dome”, que contempla interceptores basados en el espacio como parte de una arquitectura de defensa antimisiles.

Estados Unidos, Rusia y China desarrollan desde hace años capacidades destinadas a afectar satélites. En 2019, India también realizó una prueba mediante la cual destruyó un satélite en órbita baja.

Una de las principales preocupaciones de los especialistas son las armas antisatélite de tipo cinético, debido a que pueden generar grandes cantidades de escombros espaciales, capaces de poner en riesgo otros satélites.

El marco jurídico internacional tampoco prohíbe de manera general todas las armas convencionales en el espacio. El Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de 1967 prohíbe colocar en órbita armas nucleares y otras armas de destrucción masiva, pero no establece una prohibición integral sobre todos los sistemas militares espaciales. 

La revelación estadounidense vuelve a abrir así un debate que también llegó a Naciones Unidas y que gira en torno a la posibilidad de establecer nuevas reglas para limitar el despliegue de armamento en el espacio.