La Catedral de Posadas inauguró un cinerario para depositar las cenizas de los fieles difuntos
En el marco de la conmemoración del Día de los Fieles Difuntos, la Catedral San José de Posadas inauguró el lunes 2 de noviembre un cinerario parroquial, destinado a recibir las cenizas de personas fallecidas y brindar a sus familiares un espacio de oración y recogimiento.
La inauguración se realizó durante una misa presidida por el Obispo de la Diócesis de Posadas, Monseñor Juan Rubén Martínez, quien bendijo las instalaciones ante la presencia de numerosos fieles.
El nuevo espacio, denominado Capilla de la Resurrección, se incorpora a las capillas existentes en la Catedral, dedicadas a la Madre Dolorosa, Nuestra Señora de Loreto y el Santísimo Sacramento. Al finalizar la celebración, el Párroco de la Catedral y canciller de la Diócesis, Jorge Luis Benchaski, agradeció a quienes colaboraron con la construcción y destacó que la obra pudo concretarse antes de lo previsto. “Lo que pensábamos proyectar para el año que viene, hoy estamos inaugurando”, expresó el sacerdote.
Asimismo, reconoció el aporte de donantes, profesionales, la empresa constructora y los equipos parroquiales que participaron en el proyecto. Benchaski señaló que, tras finalizar la construcción, comenzará una etapa de acompañamiento espiritual a las familias mediante la Pastoral de la Escucha y la Pastoral del Duelo, esta última todavía en formación.
“Ahora comienza el acompañamiento de la obra espiritual”, sostuvo, al tiempo que convocó a la comunidad a colaborar con estas iniciativas. El cinerario permitirá depositar las cenizas de seres queridos fallecidos mediante una ceremonia católica y ofrecerá un lugar permanente para recordarlos y rezar por ellos.