Paraguay: el oficialismo dejó sin quórum la sesión al quedarse sin votos para aceptar la renuncia de Santiago Peña

La sesión conjunta del Congreso se interrumpió durante la votación nominal, luego de que legisladores colorados abandonaran el recinto. La oposición rechazaba la dimisión porque, de ser aceptada, Peña accedería a una banca de senador vitalicio con fueros. El juicio político continuará este viernes en el Senado.

La crisis política en Paraguay sumó un nuevo capítulo este jueves, cuando legisladores del oficialismo colorado abandonaron la sesión conjunta del Congreso y provocaron la pérdida de quórum, al advertir que no contaban con los votos necesarios para aceptar la renuncia del presidente Santiago Peña.

El encuentro había sido convocado para definir la dimisión presentada por el mandatario en medio del escándalo por el caso Ueno Bank. Sin embargo, tras un extenso debate y cuando se desarrollaba la votación nominal, los legisladores oficialistas se retiraron del recinto y dejaron sin posibilidad de continuar el tratamiento.

De esta manera, la renuncia no fue aceptada y Peña continúa en la Presidencia de Paraguay, mientras permanece abierto el proceso de juicio político impulsado en su contra.

El episodio ocurrió después de que la Cámara de Diputados aprobara por unanimidad, con los 78 legisladores presentes, el libelo acusatorio para iniciar el procedimiento de destitución. La definición quedó ahora en manos del Senado, que fue convocado para este viernes 6 de noviembre.

La disputa por los fueros y la senaduría vitalicia

Uno de los principales puntos de conflicto durante el debate fue la situación institucional y judicial que tendría Peña si se aceptara su renuncia. De acuerdo con la Constitución paraguaya, los expresidentes que concluyen su mandato acceden a una banca de senador vitalicio, con voz pero sin voto y con los fueros correspondientes.

La oposición advirtió que aceptar la dimisión antes de resolver el juicio político podría otorgarle una protección institucional frente a las investigaciones penales vinculadas al caso Ueno Bank.

El senador liberal Líder Amarilla sostuvo que aceptar la renuncia permitiría que Peña acceda a fueros y cuestionó que se intentara cerrar el proceso de juicio político antes de determinar las responsabilidades correspondientes.

En la misma línea, la senadora liberal Celeste Amarilla afirmó que la renuncia no debía interrumpir un procedimiento constitucional que ya estaba iniciado.

Por su parte, la senadora opositora Yolanda Paredes cuestionó a los legisladores que respaldaban la dimisión y sostuvo que convertirían al mandatario en senador vitalicio, otorgándole un privilegio institucional.

Durante la sesión, las posiciones quedaron claramente divididas. El colorado cartista Yamil Esgaib defendió la aceptación de la renuncia como una salida rápida para superar la crisis y permitir que las instituciones retomen su funcionamiento. También argumentó que un eventual pedido de desafuero podría tratarse posteriormente si la Fiscalía lo solicitaba.

En contrapartida, el diputado opositor Raúl Benítez sostuvo que aceptar la dimisión significaría otorgarle a Peña un «pasaje de impunidad» y reclamó que continúe el juicio político para esclarecer qué ocurrió con el dinero de los ahorristas.

El senador Rafael Filizzola también rechazó la renuncia y calificó el caso como una presunta trama de corrupción que involucraría a funcionarios públicos, empresarios y al propio presidente. Mientras tanto, la senadora Esperanza Martínez expresó su solidaridad con los afectados y reclamó justicia y respuestas sobre los fondos comprometidos.

Incluso dentro del Partido Colorado hubo diferencias. Los diputados disidentes Mauricio Espínola y Roberto González se pronunciaron contra la renuncia y defendieron la continuidad del juicio político. González cuestionó que se le otorgue a Peña la condición honorífica de senador vitalicio.

También hubo interrogantes sobre una posible salida del país

Durante el debate, la diputada Johanna Ortega consultó si existía alguna notificación oficial sobre un eventual viaje de Peña al exterior, ante versiones que indicaban que podría encontrarse en Argentina. Desde la Secretaría del Congreso respondieron que no habían recibido ninguna comunicación presidencial al respecto.

El Senado deberá definir los próximos pasos

Finalmente, el Congreso avanzó con la votación nominal sobre la renuncia, pero la retirada de los legisladores oficialistas impidió completar la sesión por falta de quórum.

La situación dejó sin efecto, por el momento, la posibilidad de avanzar con la asunción de Pedro Alliana como presidente y la posterior elección de un nuevo vicepresidente.

En paralelo, la Fiscalía General del Estado abrió tres investigaciones penales y conformó un equipo especial de fiscales de la Unidad de Delitos Económicos para analizar las presuntas responsabilidades de Peña y otras exautoridades en el caso Ueno Bank.

La atención política estará puesta ahora en el Senado, donde este viernes continuará el tratamiento del juicio político. La definición será clave para determinar si Peña enfrenta un proceso de destitución o si finalmente se abre otra vía institucional para su salida del poder.

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