Donald Trump admitió que la guerra en Irán influyó en la derrota electoral, pero advirtió: “Lo haría de nuevo”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, admitió ayer en la Casa Blanca que la guerra iniciada contra Irán en febrero fue uno de los factores que provocó la contundente derrota republicana en las elecciones legislativas del martes a causa del aumento en el precio de los combustibles.

El mandatario convalidó las afirmaciones de su vicepresidente, JD Vance, y aceptó que el conflicto bélico encareció la gasolina. Sin embargo, defendió su decisión inicial y afirmó: “Pero, al mismo tiempo, si tuviera que volver a hacerlo, lo haría de nuevo, porque, a largo plazo, es la única solución. No se puede permitir que Irán tenga un arma nuclear”.

Ante la consolidación de una nueva mayoría demócrata en el Congreso, Trump desestimó la posibilidad de un juicio político en su contra. Según la visión del jefe de Estado, una medida de esa magnitud perjudicaría de forma irreversible a la oposición parlamentaria.