La derrota republicana aceleró la carrera presidencial de 2028 y Trump puso en duda la candidatura de JD Vance: “Tal vez no se postule”
La victoria demócrata en las elecciones legislativas de Estados Unidos reconfiguró el escenario político y aceleró los movimientos de quienes aspiran a suceder a Donald Trump.
El mandatario evitó confirmar su respaldo al vicepresidente JD Vance, mientras gobernadores, senadores y dirigentes de ambos partidos comenzaron a posicionarse para la próxima contienda por la Casa Blanca.
Aunque todavía continúa el escrutinio de los comicios de medio mandato, la pérdida del control del Congreso para los republicanos debilitó a los aliados de Trump y abrió una etapa de competencia interna en la que JD Vance, hasta ahora uno de los principales favoritos para representar al oficialismo, enfrenta nuevas incertidumbres.
Consultado en la Casa Blanca acerca de una eventual postulación de Vance, Trump respondió: “Veremos qué pasa. No sabemos quién se presentará. Hay mucha gente. Tal vez nadie lo haga. Tal vez él no se presente, no lo sé”.
Tampoco confirmó que vaya a respaldarlo. Durante la campaña legislativa, Vance había manifestado que todavía no tenía una decisión tomada sobre sus aspiraciones, aunque confiaba en contar con el apoyo del presidente si resolvía competir.
Sin embargo, ambos no habían mantenido conversaciones sobre esa posibilidad, según reconoció el mandatario. La situación del vicepresidente quedó condicionada por el revés electoral y por el debate dentro del Partido Republicano sobre las consecuencias de las decisiones de la administración. Vance publicó un mensaje en el que atribuyó las pérdidas a la guerra contra Irán y cuestionó el costo político de esa estrategia.