Pedro Alliana asumió como Presidente de Paraguay tras la destitución de Santiago Peña por el escándalo del Ueno Bank

Pedro Alliana juró el viernes como Presidente de Paraguay mientras agentes de la Policía ejecutaban una orden de detención contra su antecesor, Santiago Peña, destituido horas antes mediante un juicio político.

El proceso, impulsado por el colapso del banco digital Ueno, dejó al país sudamericano con un nuevo mandatario en medio de protestas callejeras y la detención del expresidente. Alliana, un político conservador de 52 años que ejercía como vicepresidente, asumió para completar el mandato que se extiende hasta 2028.

En su primer discurso como Presidente, pronunciado durante el juramento ante el Congreso, Alliana se dirigió a los afectados por la crisis financiera. “Los compatriotas que hoy atraviesan un momento difícil a consecuencia del descalabro financiero serán compensados plenamente, no los vamos a dejar solos, ordeno que se tomen acciones inmediatas para resarcir a los ahorristas con preferencias por los menos favorecidos”, anunció, y advirtió que no “quiere tibios para esta misión”.

El nuevo mandatario pidió además a su gabinete restringir los viajes al extranjero a “razones impostergables”. “Ya se hizo suficiente en el exterior. Yo voy a ser un Presidente que se ocupa del Paraguay adentro. Pido a los ministros que viajar sea por una razón impostergable y trabajar en los territorios de la patria sea la absoluta prioridad”, aseveró. 

Antonio Barrios vicepresidente
Antonio Carlos Barrios Fernández asumió como vicepresidente de Paraguay, luego de su designación para ocupar el cargo que dejó vacante Alliana. Médico, senador nacional y exministro de Salud durante el gobierno de Horacio Cartes, también es conocido por ser el médico personal del expresidente paraguayo.

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