El hombre que hacía falta

jueves 05 de octubre de 2023

Fue militar, político, escritor y deportista, pero por sobre todo, fue un patriota de origen humilde que jamás traicionó a su gente. A mediados del siglo XX, construyó un movimiento que aún sigue siendo mayoritario en la Argentina, cuyas definiciones políticas son: la justicia social, la independencia económica y la soberanía política, y sus metas son la felicidad del pueblo y la grandeza de la Patria. Ingresó a la actividad política en medio de una crisis global, muy parecida a la que estamos viviendo y, con audacia y pacíficamente, inició un proceso revolucionario que nos descolonizó, nos industrializó y nos permitió vivir la década más gloriosa de nuestra historia

El hombre del destino

Juan Domingo Perón nació en Lobos, el 8 de octubre de 1895, y falleció en Olivos el 1 de julio de 1974. Fue un político, militar y escritor argentino, tres veces presidente de la Nación; una vez vicepresidente de facto. Fue fundador del peronismo (uno de los movimientos populares más importantes de la historia de la Argentina y Americana); la única persona en ser elegida tres veces presidente de su país y el primero en ser elegido por sufragio universal masculino y femenino.

Participó en la Revolución del 43, que dio por terminada la llamada Década Infame. Luego de establecer una alianza con las corrientes sindicales socialista y sindicalista revolucionaria, ocupó la titularidad del Departamento Nacional de Trabajo, la Secretaría de Trabajo y Previsión, el Ministerio de Guerra y la vicepresidencia de la Nación. Desde los dos primeros cargos, tomó medidas para favorecer a los sectores obreros y hacer efectivas las leyes laborales: impulsó los convenios colectivos, el Estatuto del Peón de Campo, los tribunales del trabajo y la extensión de las jubilaciones a los empleados de comercio. Estas medidas le ganaron el apoyo de gran parte del movimiento obrero y el repudio de los sectores empresariales de altos ingresos y del embajador de los Estados Unidos, Spruille Braden, por lo que se generó a partir de 1945 un amplio movimiento en su contra. En octubre de ese año, un golpe palaciego militar lo forzó a renunciar y, luego, dispuso su arresto, con lo que se desencadenó una pueblada el 17 de octubre de 1945, con una gran movilización obrera que reclamó su liberación hasta que la obtuvo. Ese mismo año, se casó con María Eva Duarte, quien desempeñó un papel político importante durante su presidencia.

Se presentó como candidato a presidente en las elecciones de 1946, y resultó triunfador. Tiempo después, fusionó los tres partidos que habían sostenido su candidatura para crear primero el Partido Único de la Revolución y, luego, el Partido Peronista. Tras la Reforma Constitucional de 1949, fue reelegido en 1951 en las primeras elecciones realizadas con participación de mujeres y varones en Argentina. Además de continuar con sus políticas en pos de favorecer a los sectores más postergados, su gobierno se caracterizó por implementar una línea nacionalista e industrialista, sobre todo en lo tocante a la industria textil, siderúrgica, militar, de transporte y comercio exterior. En política internacional sostuvo una tercera posición, ante la Unión Soviética y los Estados Unidos, en el marco de la Guerra Fría. En su último año de gobierno, se enfrentó con la Iglesia católica, acrecentando el enfrentamiento entre peronistas y antiperonistas, por lo que el Gobierno endureció su persecución hacia la oposición y a los medios de prensa opositores. Tras una serie de hechos de violencia, por parte de grupos civiles y militares antiperonistas, y especialmente del bombardeo de la Plaza de Mayo, a mediados de 1955, Perón fue derrocado en septiembre de ese mismo año.

La dictadura subsiguiente proscribió al peronismo de la vida política y derogó la reforma constitucional, la cual incluía medidas de resguardo de los sectores sociales más bajos y la igualdad jurídica de varones y mujeres. Tras su derrocamiento, Perón se exilió en Paraguay, Panamá, Nicaragua, Venezuela, República Dominicana y, finalmente, en España. Viudo desde 1952, durante su exilio se casó con María Estela Martínez, conocida como Isabel. En su ausencia, surgió en Argentina un movimiento conocido como la resistencia peronista, integrada por diversos grupos sindicales, juveniles, estudiantiles, barriales, religiosos, culturales y guerrilleros, que tenían como fin común la vuelta de Perón y la convocatoria a elecciones libres y sin proscripciones.

Intentó retornar al país en 1964, pero el presidente Arturo Illía lo impidió, solicitando a la dictadura militar gobernante en Brasil, que lo detuviera y lo enviara de regreso a España. Retornó finalmente al país en 1972 para radicarse definitivamente en 1973. Con Perón aún proscrito, el peronismo ganó las elecciones en marzo de 1973, abriendo el período conocido como tercer peronismo. Sectores internos del movimiento se enfrentaron políticamente y por medio de actos de violencia, tras la llamada masacre de Ezeiza, Perón dio un amplio respaldo a los sectores “ortodoxos” de su partido, algunos de los cuales a su vez crearon el comando parapolicial conocido como la Triple A: destinado a perseguir y asesinar militantes calificados “de izquierda”, peronistas y no peronistas. Un mes y medio después de asumir, el presidente Cámpora renunció y se convocaron nuevas elecciones sin proscripciones. Perón se presentó junto a su esposa como candidatos a presidente y vicepresidenta, respectivamente, en septiembre de 1973 y logró un amplio triunfo, asumiendo el Gobierno en octubre de ese mismo año. Falleció a mediados de 1974, dejando la Presidencia en manos de la vicepresidenta, la cual fue derrocada sin haber terminado su mandato. El peronismo continuó existiendo y ha logrado varios triunfos electorales.


Antecedentes familiares

Juan Domingo Perón nació a fines del siglo XIX en la localidad de Lobos, provincia de Buenos Aires, como “hijo natural”, debido a que su madre y su padre no estaban casados en el momento de su nacimiento, cosa que hicieron posteriormente.

Debido a las insuficiencias documentales de la época y el alto grado de mestizaje de la sociedad argentina, los antecedentes familiares y étnicos de Juan Domingo Perón, así como la fecha y el lugar preciso de su nacimiento, han estado sometidos a debate histórico. En el año 2000, Hipólito Barreiro publicó sus investigaciones sobre el nacimiento y la infancia de Perón en un libro titulado Juancito Sosa: el indio que cambió la historia, mientras que, en 2010 y 2011 el abogado historiador Ignacio Cloppet publicó las suyas sobre los registros genealógicos relacionados de Perón y Eva Duarte, rastreándolos en algunos casos hasta cientos de años atrás. Las dos investigaciones no parecen ser excluyentes, ya que la de Barreiro se enfoca sobre los hechos no registrados oficialmente y la de Cloppet sobre las constancias de los registros oficiales.


Padre, madre y hermanos

Su padre fue Mario Tomás Perón (1867-1928), un argentino nacido en Lobos (provincia de Buenos Aires) que trabajaba como oficial de Justicia. Su madre fue Juana Salvadora Sosa (1874-1953), una argentina tehuelche nacida en el área de Lobos (provincia de Buenos Aires). Su primer hijo, Mario Avelino, lo tuvo a los 17 años, cuando todavía era soltera. Ambos tuvieron tres hijos juntos sin estar casados: Mario Avelino Perón (Lobos, 30 de noviembre de 1891-Sarandí, 13 de enero de 1955). Juan Domingo Perón (Lobos, 8 de octubre de 1895-Vicente López, 1 de julio de 1974), aquí tratado. Alberto Perón (n. 1899), fallecido cuando era bebé.

Juan Domingo fue inscrito con ese nombre el 8 de octubre de 1895, en el registro civil de Lobos por su padre y en su partida de nacimiento se indica que había nacido el día anterior y era “hijo natural del declarante”, sin mencionar el nombre de la madre. En 1898 fue bautizado en la Iglesia católica sin indicar el nombre del padre y quedando registrado bajo el nombre de Juan Domingo Sosa. La madre y el padre de Juan Domingo se casaron en Buenos Aires, el 25 de septiembre de 1901.


Rama paterna

Sus abuelos paternos fueron Tomás Liberato Perón (1839-1889), un médico nacido en Buenos Aires, quien tuvo un mandato como diputado provincial mitrista, profesor de química y de medicina legal, vocal del Consejo de Higiene Pública y consejero de la Facultad de Ciencias Físico-Naturales de la Universidad de Buenos Aires; y Dominga Dutey Bergouignan (1844-1930), una uruguaya nacida en Paysandú.

Los padres de su abuelo paterno fueron Tomás Mario Perón (1803-1856), un genovés nacido en Cerdeña que llegó a la Argentina en 1831, y Ana Hughes McKenzie (1815-1877), una británica nacida en Londres. Los padres de su abuela paterna fueron Jean Dutey y Vicenta Bergouignan, ambos vasco franceses, oriundos de Baigorry.

Rama materna

Sus abuelos maternos fueron Juan Ireneo Sosa Martínez, un albañil nacido en la provincia de Buenos Aires, y María de las Mercedes Toledo Gaona, nacida en Azul (provincia de Buenos Aires).


Carrera militar

El 1 de marzo de 1911 ingresó en el Colegio Militar de la Nación, gracias a la beca que le consiguiera Antonio M. Silva, íntimo amigo de su abuelo paterno, quien lo asistió en la enfermedad hasta su fallecimiento. Se graduó el 18 de diciembre de 1913 como subteniente de infantería.

En 1914 fue destinado al Regimiento 12 de Infantería con asiento en Paraná, Entre Ríos, donde permaneció hasta 1919. En 1915 ascendió al grado de teniente.

En 1916 evidenció públicamente por primera vez una postura política. En ese año, se realizaron en Argentina por primera vez elecciones con voto universal y secreto, aunque sólo para hombres, en las que triunfó Hipólito Yrigoyen, de la Unión Cívica Radical, en lo que se considera el primer gobierno democrático. Perón votó en esa elección por primera vez, optando por Yrigoyen y la UCR, en abierta confrontación con los sectores conservadores y oligárquicos organizados en el Partido Autonomista Nacional de ideología roquista, que había gobernado sin alternancia los 36 años anteriores. Durante los gobiernos radicales (1916-1930), Perón iría asumiendo una postura cercana a los militares nacionalistas legalistas (como las que ejemplificaban Enrique Mosconi o Manuel Savio), y al mismo tiempo, con crítica hacia el gobierno radical, principalmente a causa de la masacre obrera conocida como Semana trágica de 1919 y lo que consideraba “inoperancia” ante los graves problemas sociales del país.

Ya con el grado de teniente, Perón integró el Regimiento 12 de Infantería, con asiento en Paraná, al mando del general Oliveira Cézar, que fue enviado en 1917 y 1919 por el gobierno de Yrigoyen a intervenir militarmente en las huelgas obreras que se realizaban en los obrajes forestales que la empresa inglesa La Forestal tenía en el norte de la provincia de Santa Fe. Su postura y la de otros militares de la época fue que en ningún caso el Ejército debía reprimir a los huelguistas.

Le otorgó gran importancia al deporte: practicó boxeo, atletismo y esgrima. En 1918, se consagró campeón militar y nacional de esgrima. Redactó varios textos deportivos para el entrenamiento militar. El 31 de diciembre de 1919 ascendió al grado de teniente primero y en 1924 al de capitán. En 1926, ingresó a la Escuela Superior de Guerra.

En esos años, redactó varios textos que resultaron impresos como materiales de estudio en las academias militares, como Higiene militar (1924), Moral militar (1925), Campaña del Alto Perú (1925), El frente oriental en la guerra mundial de 1914. Estudios estratégicos (1928), entre otros trabajos. El 12 de enero de 1929 obtuvo su diploma como oficial de Estado Mayor y el 26 de febrero fue destinado al Estado Mayor del Ejército como ayudante del coronel Francisco Fasola Castaño, subjefe del Estado Mayor.

Su paso por la Escuela de Suboficiales le proporcionaría el contacto con los humildes aspirantes y cadetes de la escuela. Durante esta época, Perón educó a los cadetes en la más estricta disciplina militar, pero también les enseñó desde modales de convivencia hasta moral y ética. Durante esta etapa, Perón también se destacó como deportista, siendo campeón de espada del ejército y nacional entre 1918 y 1928, recibiendo un reconocimiento generalizado de superiores y subalternos, por la tarea que desarrolló en la práctica de los deportes.

En 1920 fue transferido a la Escuela de Suboficiales “Sargento Cabral” en Campo de Mayo, donde sobresalió como instructor de tropas. Ya entonces, se distinguía entre otros colegas, por su especial interés y trato para con sus hombres, lo que prontamente lo convirtió en un militar carismático. Por aquellos años, publicó sus primeros trabajos en forma de contribuciones gráficas a la traducción del alemán de un libro de ejercicios para soldados y algunos capítulos de un manual destinado a aspirantes a suboficial.

A comienzos de 1930, fue designado profesor suplente de Historia Militar en la Escuela Superior de Guerra, y asumió la titularidad a fin de año. Ese año se produjo el golpe de Estado del 6 de septiembre, liderado por el general José Félix Uriburu que derrocó al presidente constitucional Hipólito Yrigoyen. El golpe contó con el apoyo de un amplio espectro que incluía a radicales, socialistas, conservadores, organizaciones patronales y estudiantiles, el Poder Judicial, así como los gobiernos de Estados Unidos y Reino Unido.

Perón no ocupó ningún cargo en el gobierno dictatorial de Uriburu, pero participó marginalmente en la preparación del golpe formando parte de un grupo autónomo, de tendencia “nacionalista legalista”, liderado por los tenientes coroneles Bartolomé Descalzo y José María Sarobe, que criticaba al grupo “conservador oligárquico” que rodeaba a Uriburu. Este grupo pretendía darle un amplio sustento popular al movimiento y evitar la instalación de una dictadura militar, hecho que finalmente ocurrió. Perón formó parte de una columna que desalojó pacíficamente la Casa Rosada, donde grupos civiles estaban realizando saqueos y destrozos.

Luego del golpe, el grupo militar de los tenientes coroneles Descalzo y Sarobe, en el que participaba Perón, fue desmantelado por la dictadura militar, enviando a sus integrantes al exterior o a posiciones lejanas en el interior del país. El propio Perón sería asignado a la Comisión de Límites, debiendo trasladarse a la frontera norte.

La dictadura de Uriburu (1930-1932) organizó elecciones en las que proscribió a Hipólito Yrigoyen y restringió las posibilidades de actuación del radicalismo yrigoyenista, facilitando así el triunfo electoral de una coalición de radicales anti yrigoyenistas, conservadores y socialistas, llamada la Concordancia, que gobernaría en sucesivos turnos electorales fraudulentos hasta 1943. Esa etapa es conocida en la historia argentina como la Década Infame.

El 31 de diciembre de 1931, Perón ascendió al grado de mayor. En 1932, fue designado ayudante de campo del ministro de Guerra y publicó el libro Apuntes de historia militar, premiado al año siguiente, con medalla y diploma de honor en Brasil. Realizó nuevas publicaciones como Guerra ruso-japonesa de 1904-1905 en (1933) y Toponimia araucana  en (1935).

El 26 de enero de 1936, fue designado agregado militar en la embajada argentina en Chile, cargo al que pocos meses después sumó el de agregado aeronáutico. Retornó a Argentina a comienzos de 1938, siendo destinado al Estado Mayor General del Ejército.

Tras la muerte de su mujer en septiembre de 1938, Perón trató de distraerse ayudando a su amigo, el padre Antonio D’Alessio, en la organización de competencias atléticas para los niños del vecindario. Poco después, emprendió un viaje hacia la Patagonia. Recorrió miles de kilómetros en automóvil y regresó a principios de 1939. Fruto de aquel viaje y de prolongadas charlas con los caciques mapuches Manuel Llauquín y Pedro Curruhuinca, fue su Toponimia patagónica de etimología araucana.

A comienzos de 1939, fue enviado a Italia a seguir cursos de capacitación en diversas disciplinas, como economía, alpinismo, esquí y alta montaña. Visitó también Alemania, Francia, España, Hungría, Yugoslavia, Albania y la Unión Soviética. Volvió a Argentina dos años después, el 8 de enero de 1941. Dictó una serie de conferencias sobre el estado de situación bélica en Europa (en el marco de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), tras lo cual fue ascendido al grado de coronel a fin de año.

El 8 de enero de 1941, Perón fue destinado a una unidad de montaña, en la provincia de Mendoza, para alejarlo de los focos conspirativos porteños, que estaban demasiado activos desde el comienzo de la guerra y habían acelerado sus actividades al conocerse el carácter terminal de la enfermedad del presidente Roberto M. Ortiz. Allí publicó un artículo e instrucciones sobre los comandos de montaña. El 18 de mayo de 1942 se dispuso los traslados de Perón y Domingo Mercante a la Capital Federal.

En 1942 y 1943 murieron los dos principales líderes de la Argentina durante la Década infame, el expresidente Marcelo T. de Alvear (referente del principal partido popular de oposición, la Unión Cívica Radical) y el expresidente Agustín P. Justo (referente de las Fuerzas Armadas y de los partidos que integraban la Concordancia oficialista). La súbita ausencia de líderes, tanto en el ámbito político como militar, tendría mucha influencia en los hechos militares y políticos que se desencadenarán al año siguiente, en los que Perón desempeñará un papel cada vez más importante.

El 31 de mayo de 1946, el presidente Edelmiro Farrell lo reincorporó al Ejército y lo ascendió a general de brigada. El 1 de mayo de 1950, el Congreso Nacional aprobó la Ley 13.896 por la cual ascendió a Perón a general de división (no obstante que había manifestado su oposición) con efecto al 31 de diciembre de 1949; la ley quedó promulgada de hecho.

El 6 de octubre de 1950, ascendió a la jerarquía de general de ejército (luego denominada “teniente general”). El 10 de noviembre de 1955 se publicó en el Boletín Oficial de la República Argentina el Decreto Ley 2034/55 -fechado al 31 de octubre- que oficializó la condena del Tribunal de Honor Militar, por Descalificación, por falta gravísima en el cual se lo privó del grado militar, condecoraciones y derecho a vestir uniforme. Esta situación se mantuvo hasta la publicación de la Ley 20.530 -aprobada por el Congreso el 29 de agosto de 1973 y promulgada el 10 de septiembre- en la cual se declaraba la total nulidad de las leyes, decretos leyes, reglamentos, decretos y demás disposiciones a partir del 21 de septiembre de 1955 que privaron al exmandatario de sus bienes, estado y jerarquía militar, derecho de uso de uniforme, distinciones y condecoraciones. En junio de 1974, en su último viaje a Paraguay recibió las insignias y grado de General paraguayo.



Con audacia y pacíficamente, inició un proceso revolucionario que nos descolonizó, nos industrializó y nos permitió vivir la década más gloriosa de nuestra historia