REALIDAD NOS LLEVA AL BORDE DEL DESASTRE

Indio, misionero y federal

Andrés Guazurarí
Andrés Guazurarí
jueves 23 de noviembre de 2023

San Martín, Artigas y Andresito estuvieron profundamente influenciados por la experiencia que los Jesuitas llevaron adelante en estas tierras por más de doscientos años. Lo demostraron cuando les tocó gobernar; los tres fueron respetuosos de los pueblos para los que pensaron y llevaron adelante una revolución social y política. La constitución artiguista que repartía tierras a los gauchos pobres, respetaba el funcionamiento de los pueblos misioneros y liberaba a los esclavos, tiene su primer antecedente en los pueblos guaraníticos que crecieron en esta Tierra Colorada poniendo al común por encima del individuo y a Dios como fuente de amor y camino hacia la verdadera realización.
Cuando a Andresito le tocó gobernar  Corrientes replicó la experiencia misionera: usaba la justicia social y la pedagogía para hacer comprender a los privilegiados los sufrimientos que causaban a sus dependientes

La utopía de “la Tierra Sin Mal”
La Compañía de Jesús es hija de la Contrareforma cuando la Iglesia reconoció sus errores que dieron lugar a la fractura reformadora y se propuso volver a los primeros tiempos del cristianismo, donde los cristianos compartían todos sus bienes para dedicarse al servicio de Dios  y llevaban el Evangelio a pueblos que hasta entonces vivían idolatrando la codicia, la sensualidad y el individualismo.
Con el Evangelio en la mano, los Jesuitas llegaron a los lugares más recónditos de la Tierra. Muchos perdieron la vida como Jesús, tratando de redimir a pecadores e ignorantes.
En estas tierras de América la espiritualidad del pueblo guaraní se acopló fácilmente a la tarea misionera y evangelizadora de la Compañía de Jesús y florecieron en gran parte de nuestro territorio pueblos organizados y gobernados, por los propios guaraníes, en los cuales los sacerdotes sólo eran consejeros indispensables.
Si bien, Andresito y San Martín nacieron un par de años después que los jesuitas fueran expulsados de estas tierras, la influencia de esta monumental corriente evangelizadora permanecía en los pueblos que los vieron nacer y donde tuvieron su primera infancia, y son  estos años los que marcan a fuego los valores de nuestra vida.
Andrés Guazurarí, Andrés Guasurarí o Andrés Guaçurarí y Artigas  nació en Santo Tomé el 30 de noviembre de 1778 y falleció en Río de Janeiro, hacia 1821, conocido como Comandante Andresito, fue un militar y caudillo guaraní misionero. Fue uno de los primeros caudillos federales de las Provincias Unidas del Río de la Plata, en la Historia Argentina. De origen guaraní, gobernó entre 1815 y 1819 la Provincia Grande de las Misiones, de la cual nuestra provincia es sólo un remanente. Fue uno de los más fieles colaboradores del general de la Banda Oriental (actual Uruguay) José Gervasio Artigas, quien lo apadrinó y lo adoptó como hijo; permitiéndole firmar como Andrés Artigas.
Andrés Guazurarí tiene indiscutibles linajes indígenas, ya sean guaraníes o de alguna otra etnia “guaranizada” culturalmente, sin embargo, se considera que también posee (cosa común en su región natal y en su época) algún linaje europeo. Por su parte, se conoce que estuvo sucesivamente unido a dos mujeres: Melchora Guazurú (La Melchora Guaçurú) y luego Benedicta Blanco.

Su inicio en la Guerra de la Independencia

Nació en la reducción jesuítica de Santo Tomé -en la actual provincia argentina de Corrientes- en la Gobernación de Misiones, que pertenecía al Virreinato del Río de la Plata (que había sido creado dos años antes, en 1776) perteneciente al Imperio español. Algunos historiadores afirman que podría haber nacido en San Francisco de Borja (actual ciudad brasileña de São Borja, que se encuentra frente a la ciudad argentina de Santo Tomé). Era de familia guaraní, lo que de no haber mediado Artigas lo hubiera excluido de la oficialidad de la época.
Continuador de las luchas que tuvieron, entre otros exponentes a José Sepé Tiarayú, el protagonismo histórico de Andrés Guazurarí se inicia cuando en 1811 se sumó a las tropas de Manuel Belgrano, en el intento de la expedición para libertar al Paraguay de los realistas. Luego, acompañó a Belgrano hasta la Banda Oriental con el mismo objetivo, sin embargo, al ser desplazado el General de la dirección de las tropas y ser suplantado por el unitario José Rondeau, Guazurarí decidió adherir a los federales liderados por José Gervasio Artigas.
Artigas lo adoptó legalmente, lo que permitió que Andresito pudiera recibir ascensos, como un oficial del Ejército.
Hacia fines de 1812, ya como comandante de las Misiones Occidentales, Andrés Guazurarí logró desalojar a las tropas paraguayas que habían ocupado el departamento de La Candelaria ubicado en el suroeste de nuestra provincia. Esta actitud se explica por la desconfianza respecto a la actitud paraguaya, en la guerra por la emancipación tanto respecto a España como ante la creciente injerencia del Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve y la expansión de Brasil, y la pretendida influencia de la burguesía porteña sobre todo el Virreinato.

La defensa ante los luso-brasileños
Andresito Guazurarí fue el principal capitán en la defensa argentina de los extensos territorios ubicados entre el río Paraná al oeste y el río Yacuy al este durante las invasiones luso-brasileñas. En 1815, venció a los invasores en La Candelaria (cerca de la actual ciudad de Posadas), liberando luego Santa Ana, San Ignacio Miní y Corpus. En septiembre de 1816, cruzó el río Uruguay en Itaquí; derrotó nuevamente a las tropas brasileñas, logrando así liberar gran parte de las Misiones Orientales, en la extensión llamada El Tapé (el camino, en guaraní; en este caso, el camino hacia los puertos del Atlántico). Nuevamente victorioso en la batalla de Rincón de La Cruz, puso sitio a su ciudad natal, pero los refuerzos que llegaron a auxiliar a los defensores lo obligaron a retirarse nuevamente tras el río Uruguay.
Los luso-brasileños pasaron nuevamente a la ofensiva, avanzando sobre la costa del nacional río Aguapeí. El 17 de enero de 1817, por órdenes del gobernador de Río Grande del Sur, al mando de Francisco das Chagas Santos invadieron las Misiones mesopotámicas, saqueando y destruyendo las poblaciones de La Cruz, Yapeyú, Santo Tomé, Santa María, Mártires, San José, San Ignacio Miní, Apóstoles, y San Carlos. Sin embargo, Andresito les hizo frente en estas últimas dos plazas, derrotándolos y obligándolos a retirarse. La situación le permitió pasar a la contraofensiva teniendo como principales lugartenientes a Sití, Matías Abacú y Mariano Mverá, avanzando hasta reconquistar San Francisco de Borja y gran parte de las Misiones Orientales.
En esas circunstancias, el Comandante General de Misiones Andrés Guazurarí (cargo para el que había sido designado a fines de 1814 por el protector de la Liga de los Pueblos Libres, José Gervasio Artigas), en marzo de 1817 fundó en la costa del río Miriñay, la nueva capital misionera: Nuestra Señora de la Asunción del Cambay. A principios de mayo, Guazurarí recuperó todo el territorio abandonado por portugueses y paraguayos, y luego, logró derrotar a das Chagas Santos, quien había vuelto a invadir Misiones, en Apóstoles el 2 de junio de 1817.

Última campaña
Entre 1818 y 1819, Guazurarí atendió el frente interno por indicación de Artigas. Marchó sobre Corrientes, caída en manos de militares afines al poder central porteño, expulsó a los unitarios y repuso al gobernador Juan Bautista Méndez con la ayuda de la flotilla del corsario irlandés Peter Campbell y 2.000 guaraníes de las antiguas misiones. Hasta 1819, ejercería el Gobierno militar de la provincia, propiciando una reforma agraria y liberando a esclavos aborígenes y negros. En abril de 1819, Guazurarí ocupó los pueblos misioneros de San Nicolás y San Luis Gonzaga, por lo que los luso-brasileños contraatacaron. Andresito era el único caudillo preparado para enfrentarlos, por lo que avanzó hasta la frontera e intentó sitiar a Chagas Santos. Los brasileños, apoyados por tropas frescas recién llegadas de Porto Alegre y Alegrete, lo sorprendieron el 6 de junio de 1819 en el paso de Itacurubí del río Camacuá (combate de Itacurubí). El desigual encuentro fue desastroso para las fuerzas de Guazurarí; muchos de sus hombres, entre ellos el ruvichá Vicente Tiraparé, cayeron en combate y se vio obligado a abandonar el campo, con la idea de volver a formar sus tropas en la margen occidental del río Uruguay. Sin embargo, fue hecho prisionero por los brasileños cuando intentaba cruzar el río Uruguay el 24 de junio de 1819.
Fue enviado a la prisión de Porto Alegre, envuelto en un pellejo de cuero crudo (el cual al secarse le dificultaba la respiración), y de ahí a Río de Janeiro. Se cree que murió prisionero en las mazmorras de la Ilha das Cobras (isla de las Cobras), probablemente en 1821. El mismo año de su derrota se firmó en Montevideo el llamado Tratado de la Farola, por el cual los nacidos en la Banda Oriental que abandonaron a José Gervasio Artigas y pasaron a formar parte del pro brasileño Club del Barón (antecedente del Partido Colorado) ceden las Misiones Orientales al ya reino de Brasil a cambio de la construcción de un faro en la Isla de Flores.
La entrega de las Misiones, así como la Banda Oriental (hoy República del Uruguay), fueron parte del acuerdo por el que Brasil anexionó territorios y Buenos Aires eliminó su principal foco federal de resistencia a su centralismo. Artigas, después de la traición de Ramírez, se asiló en Paraguay en 1820, para ya no regresar.

El recuerdo de Andresitoen Argentina

Una ciudad en el noreste de la actual provincia argentina de Misiones le homenajea teniéndole como epónimo: Comandante Andresito. Cerca de dicha localidad, el Puente Internacional Comandante Andresito cruza el río San Antonio uniéndola con Brasil.
En 2003, el estadio del club Crucero del Norte de la ciudad de Posadas fue bautizado Andrés Guacurarí en homenaje al prócer.
En Posadas la Ley VI Nº 155 (del 5 de julio de 2012) declaró “prócer misionero al comandante general Andrés Guacurarí [Guazurarí] y Artigas”.
El 28 de septiembre de 2012, en la ciudad de San Cosme (provincia de Corrientes) se cambió el nombre de una calle -denominada Conquista del Desierto- por Andrés Guacurari (Guazurarí).
El 29 de junio de 2014, a través de la Resolución Nº 1.136, el entonces intendente de la Ciudad de Corrientes, ingeniero Fabián Ríos promulgó la Ordenanza Nº 6.266, a partir de la cual se adhirió la ciudad a la Ley Nacional Nº 27.116 que declaró Héroe Nacional y General, post mortem, al llamado “Comandante Andresito”. Al mismo tiempo y en su honor, fue erigida en la cabecera Sur de la avenida Costanera de Posadas, un coloso de hierro realizado por artesanos del movimiento “Cultura Vallese”, en la cual está representada la figura del general Andrés Guazurarí.
El 17 de diciembre de 2014, se sanciona la Ley 27.117 en cuyo artículo 1º se establece que se toma la fecha 30 de noviembre el “Día Nacional del Mate” en conmemoración del nacimiento de Andrés Guacurarí [Guazurarí] y Artigas, a fin de promover el reconocimiento permanente de las costumbres de Argentina.

En Uruguay

En Uruguay, la Ruta 4 lleva el nombre de Andrés Artigas. En el departamento de Flores existe un pueblo llamado Andresito. En la ciudad de Montevideo (capital de Uruguay) existe una calle Andresito Guacarari [Guazurarí].
También en Uruguay, la Escuela Rural Nº 54, en Rancheríos de Ponce (localidad ubicada en el departamento de Canelones) se llama “Coronel Andrés Guacararí [Guazurarí] “Andresito”. En la ciudad de Rivera, la Escuela Nº 45 se llama Andresito. También la calle en la que está ubicada la misma se llama Andresito, ambas en homenaje al Comandante Andrés Guazurarí.

Búsqueda infructuosa de sus restos

La provincia de Misiones emitió un decreto para que se investigue el paradero de su cuerpo, y se repatríen sus restos. El diputado Iturrieta, en el salón Delia Parodi de la Cámara de Diputados de la Nación, comunicó que el 21 de noviembre de 2008, la Comisión de Legislación General dictaminó, por unanimidad, que “se considere el reconocimiento del grado militar del comandante general Andrés Guaçurarý (o Andrés Guazurarí) y sea reivindicado en la historia de la emancipación, como así también, la creación de una comisión especial con el objetivo de repatriar los restos del héroe misionero”.

Documental Buscando al comandante Andresito

En 2011, se estrenó el documental argentino “Buscando al comandante Andresito”, narrado y protagonizado por el cantautor Víctor Heredia. En el mismo, Heredia viaja buscando las huellas de Andrés Guazurarí en las tierras de Corrientes y Misiones, mientras que intenta descifrar por qué la historia oficial quiso borrar su nombre de la memoria del pueblo argentino.
La conocida como Historia Oficial es el relato de los vencedores de Caseros que pusieron a los unitarios pro-británicos como pro hombres de nuestra Patria y a la dependencia a  Inglaterra como el progreso; en consecuencia, criminalizaron a los caudillos federales y en particular a los pueblos originarios que ellos exterminaron en la llamada, (por ellos) “Conquista del Desierto”.
La película fue producida por la empresa Payé Cine, y cuenta con la participación del destacado historiador Norberto Galasso.


Ascenso a General “post mortem”
En Argentina, el 1 de abril de 2014, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner lo ascendió post mortem a General del Ejército Argentino.
Del mismo modo en Uruguay, a iniciativa de Tabaré Vázquez, le fue conferido el grado de General del Ejército uruguayo en el año 2016.

Día de Andresito Guazurarí
El 30 de noviembre fue instituido como el Día Nacional del Mate en Argentina, en conmemoración del nacimiento de Andrés Guazurarí Artigas.




Andrés Guazurarí tiene indiscutibles linajes indígenas, ya sean guaraníes o de alguna otra etnia “guaranizada” culturalmente, sin embargo, se considera que también posee algún linaje europeo.