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“En estos tiempos de mucho individualismo necesitamos potenciar nuestra pasión y compasión por los demás”, dijo Monseñor Martínez al celebrar la misa en Loreto

lunes 18 de noviembre de 2024

El Obispo de la Diócesis de Posadas, Monseñor Juan Rubén Martínez, ofició ayer la misa central en honor a los Santos Mártires de las Misiones, San Roque González, San Alonso Rodríguez y San Juan del Castillo, celebrada en el Santuario de Loreto y transmitida en vivo por Canal 2. “Hoy estamos celebrando a nuestros Santos Mártires y queremos celebrar de ellos la pasión por lo que vivían, algo tan necesario para el tiempo en el que vivimos. Tenemos que aprender de ellos, de la pasión, amor, compasión, fuerza y entereza con la que vivieron. En estos tiempos de mucho individualismo necesitamos más que nunca unirnos, potenciar nuestra pasión y compasión por los demás, solo así vamos a cambiar la realidad”, dijo el Obispo en su homilía. 

“Queremos celebrar la santidad”
“Estamos agradeciendo a Dios la memoria de nuestros pueblos, de nuestros pueblos que vivieron hace siglos acá, la memoria de la evangelización, de la evangelización de estos hombres despojados de toda forma de colonización, estos sacerdotes hermanos que vinieron acá, se unieron a las culturas que estaban aquí viviendo en ese momento, las culturas indígenas, e inculturaron el Evangelio siendo poquitos y trazando esta historia de las misiones que es hoy el nombre de nuestra provincia de Misiones, que viene de las Misiones”, expresó Monseñor ante la feligresía presente en Loreto y recordó que los Santos Mártires "fueron nuestros santos, santos que anduvieron por acá, por estas tierras, y queremos celebrar la santidad, y queremos celebrar lo que ellos nos han dejado, nos dejaron la pasión, la pasión por lo que vivían". "Se fueron identificando a Jesús, a Él, que tuvo compasión de la gente”, remarcó.

Monseñor Rubén Martínez ofició la misa central en honor a los Santos Mártires de las Misiones

 


El virus del individualismo
Fiel a su estilo pastoral, el Obispo afirmó que nuestra época “necesita amor, necesita amar con compasión. Porque va ganando una especie de virus, que es el virus del individualismo y de la indiferencia. Que se salve quien pueda. Eso no es cristiano. El ser cristiano está ligado al amar y al tener compasión por los otros. Sin ese compuesto no somos discípulos, no somos discípulas.

Sin ese compuesto nos falta lo esencial. No podemos ser cristianos que no amen. ¿Qué nos ayuda a amar? Tener claro el puerto y allí aparece la esperanza, por eso esta peregrinación lleva el nombre Peregrinos de la Esperanza. Cuando tenemos esperanza entendemos hacia dónde vamos. Sabemos que nuestra vida está cargada de sentido. Y por eso podemos poner en marcha lo que vivimos en la cotidianidad. Pero esta esperanza, es la gran esperanza. La esperanza ligada a Dios, de este pueblo peregrino, de esta Iglesia peregrina, que camina y vamos caminando hacia el encuentro definitivo con Él”.

Bajo el lema "Peregrinos de la Esperanza", los feligreses manifestaron su fe y devoción


“La esperanza potencia nuestras motivaciones”
En su mensaje al pueblo de Dios, sostuvo que "el cristiano no baja los brazos, se activa en la esperanza. Es lo que vivieron Roque González y sus compañeros cuando tuvieron que volverse al otro lado del Paraná. Tuvieron cruces, enfermedades, pero volvieron a hacer lo que tenían que hacer, porque tenían esperanza, tenían el puerto, tenían el amor”, afirmó.


Tomar la cruz de cada día
Monseñor Martínez resaltó: “Dios nos dice que tomemos la cruz de cada día y que lo sigamos. Es una propuesta exigente, pero este tiempo de mucho individualismo, requiere más que nunca que los cristianos nos potenciemos en la pasión y que sintamos compasión por los demás. Que la Iglesia sea misionera, que salga y sea samaritana, que abrace, que ame, que se done. Estos son los cristianos que son necesarios en este tiempo, siempre, pero son los que cambian la realidad, el oxígeno de la desesperanza. La mayor de las pobrezas probablemente sea la desesperanza. Cuando perdiste la esperanza, te caíste. Por eso, queremos alimentar nuestras esperanzas cotidianas en la gran esperanza que nos propone Jesús”, sentenció.

Momento de la Comunión