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La Iglesia Católica llamó a la reflexión “frente al creciente clima de hostigamiento estatal hacia las disidencias sociales y políticas”

Pide que cesen las expresiones de violencia
Pide que cesen las expresiones de violencia
viernes 13 de junio de 2025

Bajo el título “Disolver el odio” los departamentos de Pastoral Social, Justicia y Paz y la Vicaría de Solidaridad de la Diócesis Católica de Quilmes (Buenos Aires) emitieron una declaración en la que se hace “un llamado a la reflexión frente al creciente clima de hostigamiento estatal hacia las disidencias sociales y políticas” poniendo como ejemplo “el caso reiterado de la represión a los jubilados y a los dirigentes políticos y sociales”.

La Diócesis de Quilmes está encabezada por los obispos Carlos Tissera (titular) y Eduardo Redondo (auxiliar). En el mismo texto se pide que “cesen las expresiones de violencia política, que nos traen recuerdos de heridas todavía abiertas en nuestro pueblo argentino y que en muchos casos aún esperan verdad y justicia”.

Sin aludir de manera directa a la resolución de la Corte Suprema de Justicia que confirmó la condena a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el documento señala que “esperamos del Poder Judicial honestidad e independencia en las acciones necesarias para traer justicia y paz a nuestra Nación Argentina” y “no subordinado -dicen los organismos sociales de la iglesia quilmeña- a poderosos grupos empresariales o de corporaciones cuyos intereses están alejados del bien de nuestro pueblo”.

La declaración está encabezada por una cita del Papa León XIV, quien el pasado 8 de junio con ocasión de la solemnidad católica de Pentecostés, pidió invocar “el Espíritu de amor y de paz, para que abra las fronteras, abata los muros, disuelva el odio y nos ayude a vivir como hijos del único Padre que está en el cielo”.

En su parte introductoria, la declaración recuerda que recientemente la Conferencia Episcopal Argentina, el máximo organismo que reúne a los obispos católicos del país, se expresó sobre “problemáticas emergentes que hablan de la gravedad del momento histórico que atravesamos en nuestra querida Patria” en referencia a la situación de los trabajadores y trabajadoras del Hospital Garrahan  y el “clima de creciente hostilidad hacia nuestros hermanos y hermanas migrantes”.

Respecto de los primeros el Obispado de Quilmes señala que se trata de una “paradoja” que trabajadores de la salud, “héroes y mártires de la pandemia” hoy resulten precarizados laboralmente. Ambos casos, señala el documento, “constituyen serias alarmas frente a un sistema que alienta la concentración de la riqueza y la exclusión de una vida digna a una muchedumbre creciente”.

Y señalan que los organismos sociales de la Diócesis de Quilmes que “si sumamos a este ‘clima’ la persecución a dirigentes políticos y sociales, con detenciones sin orden judicial o con la proscripción, con juicios viciados en su legitimidad por la falta de claridad en sus procesos, nos presenta un panorama más que preocupante”.