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Xi y Putin presentan un frente unido ante la crisis entre Israel e Irán, en un mensaje encubierto a Trump

Vladímir Putin -  Xi Jinping
Vladímir Putin - Xi Jinping
domingo 22 de junio de 2025

CNN - China y Rusia se posicionan como voces de la razón, pidiendo la desescalada de un conflicto en el que Estados Unidos contempla entrar: esta es la imagen que Xi Jinping y Vladímir Putin intentaron proyectar durante una llamada telefónica el jueves.

Mientras el presidente de EE.UU., Donald Trump, evalúa unirse a Israel para atacar a Irán, el conflicto, que se agrava rápidamente entre dos enemigos jurados en Medio Oriente, ha brindado a Beijing y Moscú otra oportunidad para presentarse como una alternativa al poder estadounidense.

De acuerdo al medio CNN, en su llamada, Putin y Xi condenaron enérgicamente las acciones de Israel, calificándolas de violación de la Carta de la ONU y otras normas del derecho internacional, según el Kremlin. (El elefante en la habitación, por supuesto, son las propias violaciones del derecho internacional por parte de Rusia en su guerra en curso contra Ucrania, que Beijing se ha negado sistemáticamente a condenar).

En el comunicado de Beijing, Xi adoptó un tono más mesurado y no llegó a condenar explícitamente a Israel, a diferencia de su ministro de Asuntos Exteriores, quien hizo precisamente eso en una llamada con su homólogo iraní la semana pasada. En cambio, el líder chino instó a las partes en conflicto, “especialmente a Israel”, a cesar el fuego lo antes posible para evitar una mayor escalada y un contagio regional. Y, notablemente, en un mensaje velado a Trump, Xi enfatizó que las “grandes potencias” que tienen una influencia especial en las partes en conflicto deberían trabajar para “calmar la situación, no lo contrario”.

Beijing lleva mucho tiempo acusando a Washington de ser una fuente de inestabilidad y tensiones en Medio Oriente, y algunos académicos chinos ahora están aprovechando la crisis de Irán para subrayar este punto. Liu Zhongmin, experto en Medio Oriente de la Universidad de Estudios Internacionales de Shanghái, atribuyó el último estallido a la incertidumbre generada por la segunda presidencia de Trump y al carácter caótico, oportunista y transaccional de su política en Medio Oriente.

“(Trump) ha socavado gravemente la autoridad y la credibilidad de la política estadounidense en Medio Oriente, erosionado el liderazgo y la imagen de Estados Unidos entre sus aliados, a la vez que ha debilitado su capacidad para amenazar y disuadir a los adversarios regionales”, escribió Liu en medios estatales esta semana.

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