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Alcaraz, a paso firme, derrotó a De Miñaur y avanzó a las semifinales del Australian Open

Carlos Alcaraz
Carlos Alcaraz
miércoles 28 de enero de 2026

Uno puede tropezar dos veces con la misma piedra. Pero Carlos Alcaraz (1º) no está dispuesto a que sean tres. Al menos en el Australian Open, donde arrastraba dos eliminaciones consecutivas en cuartos de final, instancia que este martes logró superar con mucha determinación.

Partiendo como el máximo favorito, redondeó un gran encuentro para vencer a Alex De Miñaur (6º) por 7-5, 6-2 y 6-1 en 2h15m. Carlitos parece tener otra marcha. Cuando quiere, se mueve a una velocidad diferente. Como si patinara por la cancha.

Más allá de que su rival es uno de los más atléticos del circuito -y de esos que te obligan a pegarle una o dos veces más para concretar el winner-, el español encontró la manera de hacer daño con facilidad. Eso sí, no la tuvo del todo sencilla, especialmente en el primer set.

Si bien había arrancado como un tren bala y con una precisión quirúrgica, el local fue encontrando su sitio. Demon decidió plantarse en el fondo, tomar la cancha, igualarlo desde la intensidad y no ceder metros. Así se repartieron dos quiebres por lado hasta el 5-5.

Pero en el momento clave -cuando la bola pesa más y la muñeca tiembla- apareció el Nº 1: aceleró con una velocidad más, rompió el saque y se anotó el primer chico. Y dicen que quien pega primero, pega dos veces.

En ese sentido, el pupilo de Samu López notó dudas en el australiano, lo fue a buscar y consiguió un quiebre temprano que nunca soltó. De hecho, lo amplió en el último game para sellar el segundo set.

Más allá de percepciones y sensaciones, hay un dato que no miente: una de las causas de la derrota de De Miñaur estuvo en su bajo rendimiento con el servicio.

Con apenas un 58% de primeros y solo un 57% de puntos ganados con ese tiro, sufrió para sostener y lo cedió con frecuencia. Con el 2-0, el trámite tomó un rumbo más nítido. El clima emocional era evidente: uno se veía a metros de la meta; el otro -ya sin la misma chispa física- veía la cima lejos.

En el tercer parcial se notó: el murciano salió decidido a cerrarlo rápido para administrar energías pensando en lo que viene y cumplió su objetivo.

Con esta victoria, Alcaraz alcanzó su décima semifinal de Grand Slam y quedó a dos pasos de completar el único major que le falta en su palmarés. Allí chocará con Alexander Zverev (3º), con quien está igualado 6-6 en el historial.

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