PIANCHO

EN LA CIMA DEL PODER MUNDIAL

domingo 01 de marzo de 2026

DESTINO EN CADENA
Las Naciones tienen como los hombres muchas veces destinos comunes, afines, orientados a un mismo objetivo durante sus vidas, es una pregunta que se impone en este nuevo escenario de violencia extrema en Medio Oriente, como consecuencia del accionar militar de Israel, Norteamérica, Irán, Turquía, Bahréin, Catar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait, en síntesis, todos los Estados del Golfo Pérsico, que permiten el acceso al estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% de todo el petróleo del Mundo, hoy suspendido su tránsito, debido a los ataques que comenzaron ayer sábado a la hora 2: AM, aproximadamente.

Tiñendo de muerte, sangre y fuego la Región por las actitudes que comenzaron a adoptar los intervinientes. Enorme es la presencia del armamento involucrado por parte de la entente conformada por Norteamérica e Israel, sosteniéndose que un poco más del 30% de la potencialidad estadounidense se trasladó hacia el área de conflicto, con la presencia del portaaviones USS Abraham Lincoln, nueve destructores más otros tres buques de combate, sumándose de forma determinante al Mar Mediterráneo al USS Gerald R. Ford, el portaaviones más grande del mundo, con una dotación de barcos escoltas más importantes, con decenas de embarcaciones, actualmente en la zona portuaria del Puerto de Haifa, arribado el viernes, arrancando las operaciones militares ayer.

Esotéricamente todo un escenario anticipado por numerosa bibliografía de videntes hace más de 500 años, poniendo en un marco apocalíptico la realidad de los sucesos que comenzaron su desarrollo. Con un resultado parcial de víctimas hasta ayer a la noche, en el lugar de los sucesos, se ha contabilizado la muerte de más de 100 niñas de una escuela primaria, en la localidad de Minab, al sur de Irán, atacada por Israel, con más 93 heridos, parcialmente estimados, en grave estado de salud muchos de ellos.

Israel comenzó los ataques sumándose posteriormente fuerzas estadounidenses. En tanto, Irán se centró en atacar Israel, a unas 14 bases estadounidenses situadas en los Estados vecinos, causando según afirmaciones de un alto mando militar iraní “la muerte de cientos de efectivos”.  

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) comunicó también que cuatro bases de EE.UU. en Catar (Al Udeid), Kuwait (Al Salem), Emiratos Árabes Unidos (Al Dhafra) y Baréin (la Quinta Flota de la Armada de EE.UU.) fueron atacadas con misiles, causando enormes bajas. También la cadena de televisión Fox News, informó que la base aérea Príncipe Sultán en Riad, Arabia Saudita, estadounidense, tuvo un poderoso ataque iraní con misiles balísticos, por más de 3 horas en la noche de ayer para amanecer este domingo. 

En tanto, recurrentemente el primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sostuvo ayer, “la posibilidad del fallecimiento del líder religioso iraní el Ayatola Alí Jamenei”, cuya residencia fue demolida, reducida a escombros, por las bombas de los aviones de Israel. Un escenario de incertidumbres se instaló en Irán, y Occidente, a partir de la falta de confirmación de la desaparición del casi nonagenario líder religioso, en plena lucha.


La  foto es satelital, fue publicada por el medio de prensa The New York Times, de Norteamérica.
En tanto, arreciaron los misiles con impactos efectivos en el norte de Israel, Tel Aviv, Jerusalén, Haifa, etc. Sin alcanzar a causar bajas, con una población resguardada en enormes salones de los confortables y profundos subterráneos con que cuentan las ciudades israelíes, un resguardo perfecto con el actual nivel de confrontación bélica. 

UN ROTO PARA UN DESCOSIDO  
Pero este espacio para la guerra que tan esmeradamente comenzaron a celebrarla en Medio Oriente no tendría lugar si como ayer nuevamente sostuvo el primer Ministro de Israel no fuera amigo de Donald Trump, con la particularidad que ambos necesitan que ella, la guerra, esté presente ahora en estos momentos por una necesidad propia, casi de manera absoluta, para salir para adelante en los problemas casi dramáticos que ambos tienen en sus vidas y este escenario es la única solución para ello.

El Primer Ministro Benjamín Netanyahu, tiene por lo pronto en la Justicia de Israel varios delitos que la Justicia de Israel sostiene que ha cometido como soborno, fraude y abuso de confianza, causas separadas las 3.

Netanyahu ha rechazado la comisión del delito, pero las investigaciones que comenzaron contra Netanyahu se iniciaron en 2016, la Policía recomendó formalmente su procesamiento en febrero de 2018. En noviembre de 2019 fue imputado y el juicio inició en mayo de 2020. Netanyahu se declaró inocente en febrero de 2021.

Desde entonces, el Tribunal de Distrito de Jerusalén, ha revisado una lista de más de 300 testigos. Sin embargo, los procedimientos se han suspendido en distintas ocasiones. Inicialmente por las restricciones relacionadas a la pandemia del Covid-2019 y, más adelante, por la guerra iniciada en octubre de 2023. Ese año, el Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, solicitó formalmente al presidente israelí, Isaac Herzbog, un indulto en el juicio por corrupción que ha enfrentado desde 2020.

Pero le fue denegado por el presidente. Un presidente Herzog, que nuevamente tuvo un pedido público de pedido de indulto en el año 2025, pero ahora por el presidente estadounidense Donald Trump, ante el Parlamento de Israel, sin que accediera Herzog, hasta ahora. No obstante lo cual Trump lo hizo por escrito con una carta. Sin respuesta, hasta ahora.

Pero también tiene Netanyahu una orden de detención dispuesta por parte de la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya. Ha emitido órdenes de detención contra el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, como responsable penalmente de crímenes de guerra como “la inanición como método de guerra” y “los crímenes de lesa humanidad de asesinato, persecución y otros actos inhumanos”. Benjamín Natanyahu necesita que la guerra nunca se acabe. Y que exista siempre  un Donald Trump presidiendo Norteamérica. 

Por su parte, Donald Trump necesita por iguales motivos esta guerra y todas las que puedan presentarse. Sus cargos en su caso no son judiciales, pero han sido corrosivos de su poder y posibilidades de continuar en la política, encontrando solo soluciones en la acción desplegada en situaciones “in-extremis”.

El vínculo personal e íntimo de Donald Trump y Melania Trump con el delincuente sexual Jeffrey Epstein, magnate financiero también, que cuando estaba por ser juzgado por un delito pasible de 45 años de cárcel en Norteamérica, apareció muerto en su celda en el distrito de Manathan, Nueva York; causó un descredito político enorme, a poco que se conocieron más de 3 millones de documentos, miles de fotos y videos que lo ponían en extremos hartos comprometidos con hechos sexuales, que no toleran la moral media estadounidense y le pusieron en la picota pública a Donald Trump que le reclaman la permanencia de acciones políticas heroicas siempre.

Poniéndolo en un punto de que su presencia como presidente de la Nación, torne en inexcusablemente imprudente exponerlo a una acción de confrontación  con su cargo y gestión. Ahora en recientes encuestas realizadas en el año que está próximo a celebrarse elecciones legislativas, todas sus posibilidades están reducidas ante la opinión pública.

Necesita un hecho espectacular como una guerra ganada que lo sitúe triunfante para superar el impasse, que amenaza ser definitivo en su existencia política y tal vez personal. Las encuestas de las elecciones que se realizarán el venidero 3 de noviembre no son buenas para el presidente Donald Trump.

Tanto que sus asesores le indicaron que se ocupe más de la política interna y menos del Mundo. Una encuesta del Pew Research Center publicada a principios de febrero reveló que la mayoría de los estadounidenses tienen una opinión negativa de la economía en manos de Trump: solo el 28% de los encuestados la califica como “buena o excelente”, mientras que el 72% la considera “regular o mala”. 

Además, la mayoría de los encuestados (52%) cree que las políticas de Trump empeoraron la economía. En ese escenario, y con el alto nivel de desaprobación que tiene la segunda gestión de Trump –56%, según el promedio de encuestas de The New York Times- encarar una guerra contra Irán seguramente le habrá puesto los pelos de punta a varios de los asesores del magnate.

Pero para él fue una posibilidad propia de aquellos que compran lotes sin servicios para que alguien -no él- los haga vender con enormes ganancias las propiedades después, encarando la guerra como un trampolín al éxito. Intentar una caída del régimen del Ayatola Alí Jamenei sitúa a la “administración Trump” en los límites de la gloria y salida del barro putrefacto en el cual está en el caso “Jeffrey Epstein”. 

LA EXTENSIÓN DE LA CADENA
Se juega todo su capital político propio virtualmente el venidero 3 de noviembre el presidente Donald Trump, pero por supuesto también prendidos de sus pantalones y sacos, muchísimos de sus seguidores, pero sobre todo aquellos dirigentes que viven de la respiración que le extiende el presidente estadounidense Donald Trump.

En este último segmento se encuentra el presidente de la Nación, Javier Gerardo Milei, que comparte con el primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ser los dos hombres que más veces han estado con el presidente estadounidense Donald Trump, desde que asumiera sus funciones. Ahora hace unos días estuvo nuevamente Javier Gerardo Milei con el presidente Donald Trump, fue durante su participación en la nueva Junta de la Paz, una cumbre además para intentar frenar la influencia de China en la región.

El presidente Javier Milei durante la visita por los Estados Unidos tuvo un objetivo que fue consolidar su alianza estratégica con Donald Trump, una aspiración que es bueno decir pues en medio del gentío presente Donald Trump, el presidente de Norrteamérica, preguntó: ¿Dónde está Milei? Un altísimo honor en el mundo de los asistentes presuntuosos.   

Este nuevo ente, Junta de la Paz en Gaza, que el estadounidense proyecta con funciones similares a las de las Naciones Unidas, pero bajo su control directo, no cuenta con el apoyo de las potencias europeas ni de los principales vecinos regionales como Brasil, México y Colombia. De hecho, en América Latina, solo Argentina y Paraguay enviaron sus presidentes a esta primera cita.

Después de ubicar al sonriente y feliz Javier Gerardo Milei no dejó de recordar Trump el fuerte vínculo que los une: “Lo apoyé. Se supone que no debería apoyar a candidatos, pero lo hago cuando me gustan. Estaba un poco atrás en las encuestas y terminó ganando por un margen aplastante”.

Una relación que de tan estrecha que se ha tornado sin dudas alguna pondrá a nuestro presidente como otro eslabón en el destino presidencial de Donald Trump, corriendo tal vez su misma suerte del presidente Donald Trump. Que de tener una mala semana, esa primera de noviembre de este año, es muy posible que arrastre el mandatario a una situación de imponderables inimaginables.

Aciago destino entonces el de aquellos colaboradores, que se asemejan a aquellos vivos pero muertos que caminan con un pulmotor prestado. Pero para esos días faltan. Ahora los primeros días de marzo, de nuevo Javier Gerardo Milei estará en la cima del poder mundial.

Un lugar, un espacio, con la particularidad que posiblemente ya tenga un destino marcado, que se hará extensivo a todo aquel que se prenda o acerque a la cadena que lo atará inexorablemente con las veleidades de las responsabilidades ajenas, con las cuales tal vez uno no solo no tenga arte ni parte, sino que sea simplemente el pato de la boda, en la ocasión.