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Las mujeres, las más perjudicadas por el ajuste del Gobierno: crece la brecha salarial con los hombres

lunes 09 de marzo de 2026

Un estudio del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) puso el foco en los principales indicadores que clarifican cómo las mujeres son más perjudicadas en contextos de ajuste, y destacó que los ingresos de los varones son entre 27,3% y 29,0% mayor que los ingresos de las mujeres, una brecha que se amplía al 40% entre asalariadas/os informales.

“Esto genera una sobrerrepresentación de las mujeres en la pobreza: son el 64,2% de las personas con menores ingresos”, remarca el texto. Además, la tasa de actividad de las mujeres (52,6%) es 17,5 puntos porcentuales menor a la de los varones (70,1%), mientras que la brecha en la tasa de desocupación es de 1,5 puntos, con 7,4% en mujeres contra 5,9% de los varones.

En esa línea, la brecha en la informalidad laboral es 2,5 puntos porcentuales mayor en mujeres (38%) que en varones (35,5%). “Las mujeres representan el 64,2% entre las personas más pobres. Este número significa un incremento frente al 61,4% registrado el año anterior.

A medida que avanzamos en los deciles, observamos una relación inversa: a medida que los ingresos aumentan, la presencia femenina se diluye hasta caer al 37,0% en el decil superior.

Este fenómeno nos permite hablar de la feminización de la pobreza”, señala el informe. A la hora de pensar en los factores que condicionan la inserción de las mujeres en el mercado de trabajo, todo apunta al cuidado del hogar: las mujeres destinan 3 horas más por día al trabajo doméstico no remunerado que los varones.

“La contracara de la feminización de la pobreza es la masculinización de la riqueza: el 63,0% del sector de mayores ingresos son varones. Así, las mujeres están subrepresentadas en el pago de impuestos progresivos: son el 32,8% de quienes tributan Bienes Personales -que el Gobierno redujo a su mínima expresión- y el 30,0% de quienes pagan impuesto a las ganancias.

A su vez, sus bienes y sus ganancias valen menos que la de los varones. Esto implica una enorme brecha patrimonial”, puntualiza el estudio. Desde el Estado, no se promete una mejora: en materia presupuestaria, el Gobierno consolidó en el presupuesto 2026 el desmantelamiento de las políticas públicas con perspectiva de género iniciado en 2024.

Es decir que 7,5 de cada 10 programas destinados a reducir brechas de género sufrieron ajustes presupuestarios o fueron directamente eliminados. También son las más perjudicadas por los recortes docentes, al constituir el 73,1% de esa población, a lo que se suma que el veto a la extensión de la moratoria previsional implica que 9 de cada 10 mujeres no podrán acceder a una jubilación, quedando relegadas a la PUAM, que paga solo el 80% de la mínima y exige tener 65 años (cinco años más que la jubilación ordinaria femenina).

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