PIANCHO

Crean una “silla monster” que pasa por encima de autos para denunciar rampas bloqueadas

La impactante intervención busca visibilizar una problemática cotidiana: vehículos que impiden el paso de personas con discapacidad. La campaña apunta a generar conciencia más que a ofrecer una solución real.
miércoles 25 de marzo de 2026

Una campaña disruptiva puso en agenda un problema tan frecuente como invisibilizado: los autos que bloquean rampas para personas con discapacidad. La iniciativa, impulsada por la Fundación Jean Maggi junto a VML Argentina, presentó la “Silla Monster”, una intervención urbana que busca generar impacto y debate.

Se trata de una silla de ruedas modificada con ruedas gigantes, inspiradas en los vehículos “monster”, capaz de superar obstáculos urbanos como veredas y autos mal estacionados. La propuesta no apunta a ser funcional, sino a exponer de manera contundente una situación cotidiana que limita la movilidad de miles de personas.

La imagen es deliberadamente exagerada: una solución extrema para un problema que, en realidad, no debería existir. Según los impulsores de la campaña, este tipo de infracciones —autos que obstruyen rampas— creció un 70% en los últimos años.

“Pensamos una solución tan absurda como necesaria”, explicó Jean Maggi, presidente de la fundación. “Esta es la silla que deberían usar las personas con discapacidad para poder atravesar las rampas cuando están bloqueadas”.

La acción se enmarca en la Semana de la Accesibilidad y busca instalar el tema en la agenda pública. Bajo el mensaje “esta silla no debería existir”, la campaña apunta a generar conciencia social sobre la importancia de respetar los espacios destinados a garantizar la circulación.

La Silla Monster tuvo su primera aparición durante la apertura de una fecha del TC2000, donde captó la atención del público y generó fuerte repercusión.

Desde la organización adelantaron que la intervención recorrerá distintos puntos del país para amplificar el mensaje y promover un cambio de conducta. La consigna es clara: el derecho a la movilidad no puede depender del respeto ocasional de terceros.

Con el hashtag #NoTapemosRampas, la campaña invita a reflexionar sobre prácticas cotidianas que, aunque parezcan menores, terminan generando barreras reales para miles de personas.