LA NACIÓN UN BARRILETE SIN COLA

Con una procesión y misa, la Parroquia “Jesús Misericordioso” celebró su fiesta patronal

La Fiesta de la Divina Misericordia se celebró ayer en la Parroquia Jesús Misericordioso de Posadas. La celebración, que convocó a cientos de fieles, se inició a primeras horas de la mañana con una procesión de partió desde la Parroquia San Alberto Magno hasta la Parroquia del barrio Itaembé Miní, donde el Vicario General de la Diócesis de Posadas, Sebastián Escalante, ofició la misa central, haciendo un llamado a buscar “el bien común, la justicia y la igualdad”.
La feligresía oró por el don de la paz y la vida
La feligresía oró por el don de la paz y la vida
lunes 13 de abril de 2026

Bajo el lema “Con Jesús Misericordioso, testigos de su paz”, la Parroquia “Jesús Misericordioso”, convocó a centenares de fieles, que desde distintos barrios posadeños llegaron al templo ubicado en Itaembé Miní. Inspirada en Santa Faustina Kowalska, esta celebración resalta la disposición divina al perdón, fortaleciendo los lazos espirituales de la comunidad católica.

La misa central fue oficiada por el  Vicario General de la Diócesis, Sebastián Escalante, quien en la homilía, destacó el profundo sentido espiritual del caminar de los peregrinos. “Muchos de ustedes han venido caminando en una procesión que expresa muy bien lo que debe ser nuestra vida: un caminar en medio de las vicisitudes y los temores, pero siempre en la presencia del Señor hasta el encuentro con Él”, expresó.

En su mensaje, llamó a la reconciliación y la transformación personal. Recordó que “Dios no quiere nuestra condenación, sino que quiere darnos el abrazo del perdón”. En este sentido, instó a no ser meros receptores de la gracia, sino a actuar como puentes hacia los demás, advirtiendo que “muchas veces experimentamos el perdón de Dios, pero después, frente al hermano, juzgamos y condenamos”. 

Llamado a la paz
“Tenemos que implorar por la paz y por la conversión de los líderes del mundo, para que abandonen la violencia y caminen hacia una paz desarmada y desarmante”, dijo al centrar su mensaje en el don de la paz, en un contexto marcado por conflictos y tensiones y recordó que la violencia no es ajena a la vida cotidiana: “No está solo en las guerras, también está en nuestras familias, en nuestras comunidades, en la política y en la economía”.

Por ello, convocó a un compromiso concreto: “Necesitamos ser artesanos de la paz y construir un mundo más justo, fraterno y solidario”. El Padre Escalante, también hizo referencia a la realidad social: “Muchas situaciones generan desolación en nuestro pueblo. Debemos trabajar unidos para transformar estas realidades y buscar el bien común, la justicia y la igualdad”.

 

El Vicario Gral. Sebastián Escalante ofició la misa central
Profunda espiritualidad del caminar de peregrinos