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Alerta en salud mental: casi 1 de cada 5 argentinos recurre a la medicación para el malestar psicológico

Un informe de la UBA advierte sobre el aumento del uso de psicofármacos y el avance de la automedicación. Especialistas alertan por los riesgos de la medicalización.
lunes 13 de abril de 2026

Un reciente informe sobre el estado psicológico de la población argentina encendió señales de alarma: casi 1 de cada 5 personas reconoce recurrir a medicación para afrontar el malestar emocional.

El dato surge del Relevamiento del Estado Psicológico de la Población Argentina (2025), elaborado por el Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA) de la Facultad de Psicología de la UBA, en base a una encuesta realizada a 2213 adultos de entre 18 y 65 años de todo el país. Según el estudio, el 18,67% de los participantes admitió consumir medicación para lidiar con problemas emocionales.

En el ranking de estrategias más utilizadas para enfrentar el malestar, la medicación ocupa el cuarto lugar, por detrás de “hablar con amigos” (40,87%), “acudir a un psicólogo” (28,8%) y “realizar actividad física” (21,28%). Luego aparecen el rezo (16,79%) y el consumo de alcohol (6,02%).

El uso de psicofármacos se mantiene elevado desde la pandemia, con niveles que oscilan entre el 14% y el 21% anual. “En muchos casos, el malestar emocional se expresa a través de síntomas ansiosos amplios, como estrés, irritabilidad o insomnio, que llevan a buscar alivio rápido, como la medicación”, explicó Martín Etchevers, uno de los autores del estudio.

Entre los principales motivos para recurrir a medicamentos se destacan la necesidad de dormir (21,28%) y la reducción de la ansiedad (18,29%). En ese sentido, el informe revela que el 58,69% de la población tiene dificultades frecuentes para dormir, mientras que el 55,74% vincula su malestar con problemas económicos.

Automedicación y riesgos
Uno de los puntos más preocupantes es el avance de la automedicación: el 5,75% de los encuestados consume fármacos sin receta médica.

“Quienes se automedican tienen más probabilidades de desarrollar problemas. Pueden aliviar síntomas en el corto plazo, pero complicar su situación a largo plazo”, advirtió el especialista Cristian Garay.

En la misma línea, el psiquiatra Ricardo Corral señaló: “La pandemia generó mayor consumo de alcohol, aumentaron los trastornos del sueño y la gente tomó más medicación sedativa. El problema es que esto se prolongó en el tiempo”.

Además, fue contundente sobre el uso de alcohol como recurso: “¿En qué caso está indicado para el malestar psicológico? La respuesta es muy contundente: nunca”.

Falta de acceso y alternativas
El estudio también evidencia una brecha en el acceso a la salud mental: el 50,05% de quienes no realizan terapia considera que la necesita, pero un 43,44% afirma no poder costearla.

Frente a este escenario, los especialistas insisten en la importancia de estrategias más saludables. “Las circunstancias se resuelven afrontándolas. La medicación está reservada para cuando hay enfermedad mental”, explicó Corral.

Entre las alternativas, destacan tres pilares fundamentales: actividad física, buen descanso y alimentación adecuada. “Si las personas cuidan estos factores, tienen menos probabilidades de desarrollar problemas de salud mental”, señaló Garay.

Jóvenes, los más afectados
El informe también indica que los jóvenes presentan mayores niveles de ansiedad, depresión y riesgo suicida, especialmente en contextos de incertidumbre económica.

“Existe una interacción entre factores evolutivos y contextuales que incrementa la vulnerabilidad”, explicó Etchevers, quien además advirtió sobre el impacto de nuevas tecnologías y el uso creciente de inteligencia artificial como apoyo emocional.

Según el relevamiento, el 58,98% de los encuestados utiliza inteligencia artificial en situaciones de malestar, un fenómeno asociado a mayores niveles de ansiedad.