Imputaron a la falsa médica de Chaco por la muerte de un paciente de 63 años

Lidia Mabel Ojeda fue acusada por homicidio con dolo eventual, ejercicio ilegal de la medicina y usurpación de títulos. La Justicia investiga en cuántos hospitales trabajó utilizando la identidad de un médico real.
martes 12 de mayo de 2026

La situación judicial de Lidia Mabel Ojeda se agravó este martes luego de que fuera imputada formalmente por la muerte de un paciente de 63 años y por ejercer ilegalmente la medicina en hospitales públicos de Chaco.

La fiscalía le atribuyó los delitos de homicidio con dolo eventual, usurpación de títulos y ejercicio ilegal de la profesión.

Según la investigación, la mujer está acusada por el fallecimiento de un hombre ocurrido el 21 de diciembre pasado en el hospital de Quitilipi.

Tras ser notificada de los cargos, Ojeda decidió abstenerse de declarar ante el fiscal Marcelo Soto y luego fue trasladada nuevamente a una celda, mientras la Justicia define su situación procesal.

La fiscalía tiene ahora un plazo de diez días para resolver si solicita la prisión preventiva de la acusada.

La investigación también intenta establecer desde cuándo y en cuántos centros de salud trabajó la mujer haciéndose pasar por médica.

Durante un allanamiento realizado en su domicilio, los investigadores secuestraron insumos médicos, uniformes, documentación vinculada a pacientes y un sello oficial del Ministerio de Salud Pública correspondiente al Hospital Dr. Emilio F. Rodríguez de Quitilipi.

Además, encontraron fragmentos de papeles quemados.

De acuerdo con el expediente, Ojeda utilizaba la identidad y matrícula profesional de un médico real, identificado como Horacio Daniel Vázquez, para realizar guardias y atender pacientes en distintos hospitales públicos.

La Justicia confirmó que no existen registros oficiales de la mujer dentro del Ministerio de Salud provincial y que las contrataciones fueron realizadas directamente desde los hospitales.

Según la causa, la acusada utilizaba la matrícula MP 6822 y firmó al menos nueve certificados de defunción.

Solo en el hospital de Quitilipi, donde habría trabajado desde mayo de 2025, atendió a más de 1200 pacientes.

La investigación también busca determinar si existieron responsabilidades por parte de directivos y personal de los hospitales donde Ojeda prestó servicios.

En paralelo, familiares de pacientes comenzaron a denunciar otros presuntos hechos vinculados a su desempeño, entre ellos la amputación de una pierna a un hombre atendido en Quitilipi, aunque hasta el momento no existe una denuncia penal formal por ese caso.

El escándalo salió a la luz tras una denuncia presentada por Orlando Di Núbila, luego de recibir advertencias de médicos del hospital local sobre irregularidades en el accionar de la supuesta profesional.

“Fue contratada para realizar una guardia activa, pero el resto del personal se dio cuenta que le faltaba mucha capacitación”, explicó el funcionario.

También relató que la mujer brindaba versiones contradictorias sobre su lugar de origen y residencia.

Ojeda, de 43 años y docente de Plástica, escapó antes de que el caso tomara estado público, pero días después fue detenida en Buenos Aires, en una vivienda ubicada entre los partidos de General San Martín y Tres de Febrero.