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Ante la llegada del frío, desde el Colegio de Nutricionistas recomiendan cuidar la alimentación para evitar el exceso de calorías

Alejandra Arévalo
Alejandra Arévalo
martes 19 de mayo de 2026

La presidenta del Colegio de Nutricionistas de Misiones (CoNuProMi), Alejandra Arévalo, explicó a Noticias y Canal 2 que ante la llegada del frío, es normal que las personas descuiden su alimentación y aumenten desproporcionalmente el consumo de calorías lo que puede generar un crecimiento de los casos de obesidad.

En ese sentido, la profesional también indicó como poder llevar una dieta saludable y accesible ante la suba de los precios de los alimentos. “Hay que decirle a la gente que una de las posibilidades que contamos es cocinar más, tratar de hacer guiso, utilizar verduras como zapallo, zapallito, también cebolla y zanahoria, que van a dar este un aporte muy bueno de verduras en las comidas calientes.

También utilizar legumbres, que hay muchas que podemos comprar en dietéticas, tienen un costo bajo y son fuente de fibra, de nutrientes muy buenos. En reemplazo de la carne, se puede optar por huevo, que también es una proteína súper completa y sigue siendo una de las de las proteínas más económicas. Si tenemos niños, tener en cuenta la importancia del aporte de calcio en ellos, entonces, los lácteos no pueden faltar, al menos leche, que el niño consuma dos veces al día leche”, destacó Arévalo.

Así también dio cuenta de que, en el marco de la crisis económica, los nutricionistas deben adaptar el plan alimentario al contexto actual, ya que mucha gente cuenta con menos recursos para comprar alimentos, por lo que deben buscar lo acorde a sus bolsillos y en muchos casos no son saludables.

“Como nutricionistas debemos ser responsables a la hora de planificar un menú para las personas teniendo en cuenta este aspecto que no es menor”, expresó la presidenta del CoNuProMi. Por último, remarcó la importancia de la hidratación constante, sobre todo en el caso de niños y adultos mayores, que tienden a no tener un registro de la sed, lo cual genera altos riesgos de deshidratación sobre todo en invierno cuando son más reticentes a beber agua.