¡SORTEO! Ganá un iPhone 17

Misiones sienta precedente de vanguardia en medicina nuclear con un PET-CT propio y mecanismos de radioprotección

El ateneo del Madariaga puso en valor un método que va del cáncer al corazón infectado y que hoy es una realidad accesible y segura para todos los misioneros. Cómo los pacientes se diagnostican sin salir de la provincia es un valor agregado al sistema.
Ateneo de Medicina Nuclear en el Hospital Madariaga
Ateneo de Medicina Nuclear en el Hospital Madariaga
martes 26 de mayo de 2026

En el marco del Ateneo de Medicina Nuclear en el Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga”, el Dr. César Chuquel, cardiólogo del Servicio de Medicina Nuclear, expuso con precisión clínica las ventajas del método PET-CT, los protocolos de radioprotección que garantizan la seguridad del paciente y la amplitud de sus indicaciones, desde oncología hasta cardiología, infectología y neurología.

La clave del método está en su radiotrazador principal, la FDG, una molécula similar a la glucosa que el organismo incorpora de forma preferencial en tejidos con alta actividad metabólica, como los tumores, las infecciones activas o las zonas de deterioro neurológico. Lo que el equipo detecta, entonces, no es solo una imagen anatómica: es el comportamiento biológico del tejido en tiempo real.

Desde el Ateneo del Hospital, el Dr. Chuquel fue preciso al definir el alcance real del instrumento: “Diferentes radiotrazadores podemos utilizar para diferentes patologías, un amplio abanico de patologías”, señaló, y subrayó que la oncología es su principal punto de enfoque, pero que el método se extiende a cardiología, cirugía cardiovascular, neurología e investigación clínica. Durante el ateneo, el cardiólogo del servicio presentó dos casos clínicos que ilustran con precisión ese abanico.

Por un lado, un paciente con endocarditis infecciosa de válvula protésica, una de las patologías más complejas y de mayor mortalidad en cardiología, donde el PET-CT permite detectar focos de infección activa que otros métodos de imagen no logran evidenciar. Por el otro, un paciente oncológico en etapa de reestadificación, donde el método determina si el tratamiento fue efectivo o si la enfermedad progresó.  

Cabe resaltar que, desde que el servicio comenzó a funcionar, se realizaron más de 300 estudios, con una cadencia de entre 18 y 20 por semana, de forma ininterrumpida, lo que significa que cada semana casi veinte familias misioneras evitaron el desarraigo, los costos del traslado y la angustia de buscar turno en Buenos Aires, Córdoba o Rosario.