La UCA alertó por el avance del trabajo informal tras la pérdida de 1 millón de empleos registrados

Universidad Católica Argentina
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miércoles 15 de julio de 2026

La destrucción de puestos de trabajo registrados durante la última década derivó en un fuerte crecimiento del empleo informal, el cuentapropismo y las changas como principal alternativa para quienes pierden su fuente de ingresos.

Así lo planteó Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA), quien advirtió que la economía exhibe una fragmentación cada vez más marcada entre trabajadores de alta productividad y quienes sobreviven en ocupaciones de baja calidad.

Durante una entrevista, Salvia aseguró que el mercado de trabajo atraviesa un cambio estructural que se aceleró en los últimos años. Según explicó, la pérdida de empleo asalariado fue reemplazada por un crecimiento sostenido del trabajo independiente, los emprendimientos de subsistencia y otras formas de autoempleo.

El investigador estimó que en la última década desaparecieron cerca de un millón de puestos de trabajo registrados y señaló que aproximadamente la mitad de esa caída se produjo en los dos o tres años más recientes.

Cada vez más desocupados recurren a changas para generar ingresos
De acuerdo con el relevamiento del Observatorio de la Deuda Social Argentina, el 29% de quienes quedan desempleados termina realizando algún tipo de trabajo por cuenta propia o changas para sostener sus ingresos.

Salvia explicó que, ante la ausencia de oportunidades en el mercado registrado, el autoempleo aparece como la primera alternativa para afrontar la pérdida del salario. Entre los principales indicadores relevados por la UCA se destacan: Cerca de un millón de empleos asalariados se perdieron en la última década.

El 29% de las personas que pierde su trabajo pasa al autoempleo o a actividades informales. Entre uno de cada cuatro y uno de cada tres trabajadores desarrolla changas o tareas de baja productividad. Solo el 30% de la fuerza laboral se desempeña en actividades de alta productividad, mientras que el 70% restante trabaja en sectores de menor rendimiento económico.