San Cayetano: Monseñor Martínez pidió por “trabajo digno” y que las decisiones económicas tengan en cuenta a la gente

Jornada de devoción al Santo de la Divina Providencia
Jornada de devoción al Santo de la Divina Providencia
domingo 09 de agosto de 2026

La comunidad de San Cayetano celebró el pasado viernes su fiesta patronal con una jornada de oración y numerosas celebraciones eucarísticas. La misa central, presidida por el Obispo de la Diócesis de Posadas, Monseñor Juan Rubén Martínez, se realizó a las 17:00 bajo el lema “San Cayetano, somos tu pueblo, Vos el Patrono, Jesús el Señor”.

Monseñor Juan Rubén Martínez

Durante su homilía, Martínez destacó la devoción de los fieles y recordó a San Cayetano como patrono de la Providencia. “Ponía su corazón, sus manos y su vida en función de la misericordia que él experimentaba y que él transmitía”, expresó.

Al referirse al tradicional pedido de pan y trabajo, el Obispo puso énfasis en la necesidad de contar con empleos que permitan sostener a las familias. “Lo que pedimos y deseamos es que el pan de cada día lo podamos conseguir con el trabajo”, afirmó.

Además, mencionó la realidad de quienes están desocupados, viven de changas o cuentan con ingresos insuficientes. “Queremos pedir, especialmente, para que haya realmente trabajo y esta es la palabra, trabajo digno”, sostuvo, y remarcó que “el trabajo es algo que está ligado íntimamente a la dignidad humana”.

Una mirada sobre la realidad social
Martínez manifestó su preocupación por la situación económica y pidió que las decisiones contemplen las necesidades de la población. “Proyectos económicos donde se cierren los números, donde la gente no está. Cuando la gente no está y no es todo en función de nuestra gente, todo eso no nos sirve para nada”, expresó. Asimismo, aseguró que “el trabajo es la forma en que nosotros podemos tener esperanza”.

Paz, trabajo y pan
Finalmente, el Obispo llamó a mantener una esperanza activa frente a las dificultades. “Queremos tener una esperanza activa, comprometida, en donde nuestras manos y nuestra vida nos permita transformar nuestro mundo y nuestro tiempo”, señaló. Al concluir, pidió la intercesión de San Cayetano para que no falten “la paz, el trabajo y el pan”.

Fe y esperanza activa frente a las dificultades de los fieles