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Pity Álvarez: entre los ronquidos y una descompensación, la quinta audiencia terminó antes de tiempo

La quinta audiencia del juicio terminó antes de lo previsto luego de que el músico fuera asistido por el SAME y trasladado al Hospital Fernández. Peritos y médicos forenses aportaron nuevos detalles sobre los disparos que recibió Cristian Díaz.
miércoles 02 de septiembre de 2026

La quinta audiencia del juicio contra “Pity” Álvarez estuvo marcada por los reiterados episodios de somnolencia del músico, un cruce con el presidente del tribunal y un posterior problema de salud que obligó a suspender el debate antes de lo previsto.

Álvarez debió ser asistido por personal del SAME y trasladado en ambulancia al Hospital Fernández, donde quedó internado en observación tras presentar presión arterial elevada e hiperglucemia.

La audiencia había comenzado con demoras y, pocos minutos después del inicio del debate, el juez Gustavo Goerner advirtió sobre los reiterados episodios en los que el músico se quedaba dormido.

“No voy a permitir que el imputado ronque”, expresó el presidente del tribunal.

Los abogados defensores Javier Baños y Sebastián Queijeiro sostuvieron que Álvarez no se encontraba en condiciones de seguir la audiencia. Sin embargo, Goerner recordó que ya había autorizado al acusado a retirarse si no podía mantenerse despierto.

“Si no se puede retirar, lo voy a retirar yo”, advirtió el magistrado, antes de agregar: “No voy a permitir más interrupciones del debate”.

Se sintió mal y fue trasladado al Hospital Fernández

Cerca de las 12.25, Álvarez pidió permiso para ir al baño y abandonó la sala. Al advertir que pasaban los minutos y no regresaba, una de sus abogadas fue a buscarlo.

Poco después informó al tribunal: “Dijo que se sentía mal”.

Ante esa situación, se dispuso un cuarto intermedio y el presidente del tribunal ordenó convocar al SAME. El músico permanecía en el patio del edificio de los tribunales mientras aguardaba la llegada de los médicos.

“Estaba como sofocado”, relató su histórico jefe de seguridad.

La ambulancia llegó alrededor de las 12.34. Los profesionales constataron que Álvarez presentaba la presión arterial y la glucemia elevadas y decidieron trasladarlo al Hospital Fernández para realizarle estudios.

Los peritos aportaron nuevos detalles sobre los disparos

Antes de la suspensión de la audiencia declararon especialistas que participaron de las pericias vinculadas con el crimen de Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido en julio de 2018.

La primera testigo fue Melina Brenda Michel, técnica universitaria en Balística y Armas Portátiles, quien confirmó que las vainas y los proyectiles analizados estaban vinculados con la pistola secuestrada en la investigación y que el arma era apta para producir disparos.

Luego declaró Manuel Oscar Martín, licenciado en Criminalística y actual subcomisario de la Policía de la Ciudad, quien intervino en la escena del crimen.

El especialista recordó que encontró a la víctima tendida boca arriba y que las cuatro vainas percutidas halladas estaban agrupadas cerca del cuerpo, una circunstancia que, según explicó, indicaría que “el tirador no se movió tanto” al efectuar los disparos.

Martín se refirió especialmente a una de las heridas en el rostro de Díaz.

“El disparo no fue a mucha distancia, se notaba el ahumamiento en la cara”, declaró, y estimó que habría sido efectuado a una distancia no superior a 60 centímetros.

También detalló las lesiones que presentaba la víctima: “Tenía cuatro disparos. Uno en la cara, en el pómulo; otro en el cuello y otro en la zona frontal. Le decimos ‘la cruz de la muerte’ porque normalmente hace un triángulo. Los francotiradores apuntan a esa parte, lo que implica que las lesiones siempre van a ser graves”.

Durante las preguntas de la defensa, el perito sostuvo además: “El disparo en el pómulo es un disparo mortal. Si usted lo googlea, lo va a ver; no es porque lo diga yo”.

Según explicó, la cantidad de sangre encontrada en la escena permitía establecer que Díaz habría sobrevivido durante un breve período después de recibir los disparos.

“Hubo una sobrevida mínima”

La tercera testigo fue Angélica Cristina Bustos, médica forense que realizó la autopsia al cuerpo de Cristian Díaz.

La profesional explicó que la víctima presentaba cuatro orificios de entrada y uno de salida, y que durante la autopsia fueron recuperados tres proyectiles.

Bustos señaló que no fue posible determinar el orden en que se produjeron los disparos. Sin embargo, la importante hemorragia permitió establecer que la muerte no habría sido instantánea.

“Hubo una sobrevida mínima, pero la hubo”, afirmó la médica forense.

Fue durante esta declaración cuando Álvarez abandonó la sala tras sentirse mal. El testimonio quedó interrumpido y deberá continuar cuando el juicio se reanude el próximo lunes a las 10.30.