EL CARRO SE MUEVE Y LOS MELONES SE ACOMODAN

EL GOBIERNO DE MISIONES DESTINARÁ HASTA $1.200 MILLONES MENSUALES PARA SOSTENER LOS MEDICAMENTOS QUE DEJÓ DE ENVIAR NACIÓN

El Gobierno de Misiones destinará una inversión estimada de entre $1.000 millones y $1.200 millones mensuales para garantizar medicamentos esenciales que hasta ahora llegaban mediante el programa Remediar de la Nación.
miércoles 30 de septiembre de 2026

El Gobierno de Misiones incorporará a sus propias compras los medicamentos que hasta ahora eran cubiertos, de forma total o parcial, por el programa Remediar, ante la reducción de los envíos nacionales. El subsecretario de Apoyo y Logística del Ministerio de Salud Pública, Carlos Báez, señaló que esa compra se calculó entre $1.000 millones y $1.200 millones mensuales, tomando como referencia los valores de mediados de año. Ese monto, sin embargo, podría crecer porque los componentes importados que se usan para fabricar medicamentos varían de precio.

En detalle, el funcionario explicó que Remediar fue creado después de la crisis de 2001 para facilitar el acceso gratuito a medicamentos esenciales para las personas que reciben atención en el sistema público. El programa contemplaba la distribución de medicamentos en los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS). Entre ellos, se repartían remedios para tratamientos de hipertensión, diabetes, enfermedades respiratorias, infecciones y otras patologías frecuentes.

No obstante, el subsecretario señaló que la provisión nacional ya había disminuido de forma progresiva. “A partir de marzo de este año, desde Nación comunicaron que luego de agosto, septiembre, no van a mandar más”, sostuvo Báez. Ante la consulta sobre los medicamentos afectados, respondió: “Todos. O sea, el 100%”.

El presupuesto de Remediar para 2026 había caído un 72% respecto de 2023. Mientras que los tratamientos entregados pasaron de 37,1 millones en 2022 a 14,1 millones en 2025. Esos datos forman parte del escenario sobre el cual la Provincia resolvió incorporar los medicamentos a sus propias compras.

UNA COMPRA PROVINCIAL PARA SOSTENER LOS TRATAMIENTOS

Ante el actual panorama, el Ministerio de Salud Pública elaboró un listado a partir de los medicamentos recibidos y del volumen habitual de consumo. Entre los productos que la provincia deberá garantizar figuran amlodipina, losartán combinado con amlodipina, atenolol, bisoprolol, carvedilol, enalapril, furosemida e hidroclorotiazida. La mayoría de estos medicamentos son utilizados principalmente para patologías cardiovasculares e hipertensión.

La nómina incluye metformina y gliclazida para diabetes y trastornos metabólicos, también se contempla amoxicilina, amoxicilina con ácido clavulánico, azitromicina, cefalexina, ceftriaxona, ciprofloxacina, claritromicina, clindamicina, metronidazol, norfloxacina, penicilina G benzatínica y sulfametoxazol con trimetoprima, entre otros antibióticos.

El listado incorpora budesonida, budesonida con formoterol y salbutamol para patologías respiratorias. Además, se contempla levotiroxina para tratamientos tiroideos, simvastatina y fenofibrato, hierro y ácido fólico. A todo esto, se suma medicamentos como ibuprofeno y paracetamol, omeprazol, sales de rehidratación oral, vitamina D, loratadina y distintos medicamentos de uso pediátrico.

Al respecto, Báez precisó que el cálculo realizado con valores de mediados de año ubicaba la compra entre $1.000 millones y $1.200 millones mensuales. “El valor que teníamos en junio ya en este momento no es viable”, señaló. Inclusive, explicó que parte de las drogas o insumos utilizados para la fabricación de medicamentos depende de componentes importados y, por lo tanto, del valor del dólar.

EL 60% DE LOS MISIONEROS DEPENDE DE LA RED PÚBLICA DE SALUD

Según estimó Báez, aproximadamente el 60% de la población de Misiones no cuenta actualmente con cobertura de una obra social o prepaga. Se trata de personas que dependen en mayor medida de la red pública para acceder tanto a la consulta como al tratamiento. “Estamos hablando de gente con pocos o ningún recurso, pero sin cobertura social”, explicó. 

En el pasado, el esquema de Remediar permitía que una persona acudiera a un CAPS o a un hospital de Nivel I, recibiera atención y, con la correspondiente indicación médica, retirara allí mismo el medicamento necesario. Actualmente, según sostuvo Báez, garantizar esa provisión forma parte de la estrategia de atención primaria. Sobre todo, porque permite controlar enfermedades antes de que produzcan complicaciones de mayor gravedad.

A modo de ejemplo, el subsecretario mencionó que la compra de remedios contra hipertensión por parte de la provincia “no es un gasto, sino una inversión. Trabajar con medicamentos antihipertensivos permite que esa hipertensión sea controlada. Y de esa manera una persona se salva de la internación y no tenemos un gasto mayor”..

MÁS PACIENTES RECURREN AL SISTEMA PÚBLICO

Según la Subsecretaría de Apoyo y Logística del Ministerio de Salud Pública, el incremento del esfuerzo financiero provincial está vinculado con una mayor demanda de la red pública. Esto se debe a que personas que antes compraban los medicamentos por su cuenta o podían afrontar los copagos de una cobertura ahora recurren al Estado ante la imposibilidad de sostener esos costos.

En ese contexto, la situación de Remediar representa una parte de las dificultades que, según la cartera provincial, afronta Misiones por la disminución de aportes nacionales. El acceso a recursos para salud sexual y reproductiva también resultó afectado. Al mismo tiempo, la provincia tuvo que asumir la adquisición de leche destinada a hijos de madres con VIH. Tal adquisición no forma parte de los hasta $1.200 millones mensuales calculados para reemplazar los medicamentos de Remediar. 

En ese contexto, Báez advirtió, que la capacidad financiera provincial no es ilimitada. “Hay un montón de programas que están dejando de aportar lo que aportaba Nación y la provincia tiene que hacerse cargo”, afirmó. Sobre el impacto sanitario del proceso, consideró que la reducción de la prevención y de los tratamientos en el primer nivel puede traducirse posteriormente en enfermedades más complejas y mayores costos para el propio sistema sanitario.