Meta enfrenta una demanda colectiva en Australia por presuntos daños a niños y adolescentes

Ocho familias impulsaron una acción judicial contra la empresa propietaria de Facebook e Instagram. Denuncian que determinadas funciones de diseño de las plataformas pueden generar adicción y exponer a menores a contenidos perjudiciales. La compañía aseguró que se defenderá.

La empresa tecnológica Meta, propietaria de Facebook e Instagram, enfrenta una demanda colectiva en Australia por presuntos daños a la salud y el bienestar de niños y adolescentes vinculados al uso de sus redes sociales.

La acción judicial fue presentada ante el Tribunal Federal australiano en representación de ocho demandantes y busca obtener una indemnización para usuarios que habrían desarrollado una relación adictiva con las plataformas o estado expuestos a contenidos perjudiciales.

Según informaron el estudio jurídico Minter Ellison y la organización Litigation Lending Services, que financia el proceso, la demanda cuestiona determinadas características de diseño de las redes sociales y su posible impacto en los usuarios menores de edad.

Por el momento, los detalles del expediente y la identidad de los demandantes permanecen bajo reserva judicial, luego de que el tribunal emitiera una orden de confidencialidad el lunes.

La respuesta de Meta

Ante la presentación judicial, un portavoz de Meta confirmó que la compañía está al tanto de la demanda y afirmó que se defenderá enérgicamente.

Por su parte, William Nolan, socio de Minter Ellison, sostuvo que el proceso plantea interrogantes sobre el diseño y el funcionamiento de las plataformas digitales y sus efectos en niños y adolescentes.

La organización que financia la acción legal señaló que su objetivo es facilitar el acceso a la Justicia de familias que, de otro modo, tendrían dificultades para afrontar un litigio contra una gran empresa tecnológica.

Antecedentes en Estados Unidos

El caso australiano se suma a otros procesos judiciales que enfrenta Meta en distintos países por el impacto de sus plataformas en los usuarios jóvenes.

Según el informe de DW, en agosto la compañía acordó pagar hasta 17.700 millones de dólares en Estados Unidos para resolver varias demandas relacionadas con acusaciones sobre el diseño de sus redes sociales y su capacidad para generar un uso compulsivo entre los jóvenes.

La nueva acción judicial en Australia vuelve a poner en discusión la responsabilidad de las empresas tecnológicas en la protección de niños y adolescentes frente a los posibles riesgos del uso de las redes sociales.