MEDIDORES INTELIGENTES: ROBO O ERROR DAÑOSO

El ajuste sobre salarios, jubilaciones y programas sociales profundiza el freno al consumo

La recesión de la economía argentina encuentra uno de sus principales límites en la crisis del consumo.

Con salarios por debajo de la inflación, jubilaciones rezagadas y partidas sociales que acumulan fuertes recortes, los ingresos de los hogares siguen sin encontrar margen para recuperarse.

Lejos de ser factores aislados, forman parte de un mismo programa económico que no solo tiene dificultades para generar recuperación, sino que las propias herramientas de estabilización son las que frenan el consumo, motor clave de la actividad.

Los datos del mercado laboral reflejan el deterioro: desde noviembre de 2023 se perdieron más de 370.000 puestos de trabajo asalariados registrados, mientras que la participación de los trabajadores en la distribución del ingreso cayó del 45,4% al 42,9% en el último año.

A esto se suma una política previsional y social que impide una recuperación real de las jubilaciones y partidas sociales, así como de la pauta salarial que mantiene pisadas las actualizaciones paritarias.

De cara a 2027, año electoral, la continuidad de las paritarias por debajo del 2% mensual, junto con el sostenimiento del ajuste fiscal y previsional, anticipa que la recuperación del consumo seguirá condicionada por las propias herramientas con las que el Gobierno busca sostener la desinflación, pero a costa de las condiciones de vida de la mayor parte de la población.

El mercado laboral en crisis: la pérdida de 370.000 empleos y la caída del ingreso
Los últimos datos de participación de los trabajadores en la distribución del ingreso indicaron una baja sostenida en este último año, pasando del 45,4% al 42,9% del reparto de la torta, según informó el INDEC.

De hecho, si no se tiene en consideración al sector público, la participación del trabajo cae al 35,3%. Esto ocurre en una coyuntura donde más de 370.000 asalariados registrados perdieron su empleo desde noviembre 2023.

Al interior, el empleo en el sector privado registrado fue el más golpeado, acumula 66.000 puestos destruidos solo en lo que va de 2026. Si se compara con agosto de 2023, la destrucción de puestos en el privado supera los 301.000, por arriba de la crisis del 2018- 2019 (-258.000 puestos entre abril 2018 y noviembre 2019).

Tal destrucción del empleo se da en el marco de una reducción importante de la cantidad de empresas empleadoras que ya alcanzaron 10 trimestres consecutivos de destrucción neta (-31.607 empresas). Así, la cantidad de empresas alcanzó mínimos desde el año 2006.