2024-03-16

Descubrimiento prehistórico: el fósil de lagarto marino con dientes de daga

Paleontólogos realizaron el descubrimiento de una nueva y extraña especie de lagarto marino con dientes en forma de daga que vivió cerca del final de la era de los dinosaurios. Sus hallazgos paleontológicos, publicados en Cretaceous Research, muestran un ecosistema oceánico dramáticamente diferente al que vemos hoy, con numerosos depredadores gigantes que comían presas grandes, a diferencia de los ecosistemas modernos donde dominan unos pocos depredadores superiores, como los grandes tiburones blancos, las orcas y las focas leopardo. Khinjaria acuta era miembro de la familia Mosasauridae o mosasaurios. Los mosasaurios no eran dinosaurios, sino lagartos marinos gigantes, parientes de los actuales dragones de Komodo y anacondas, que gobernaron los océanos hace 66 millones de años, durante la era del Tiranosaurio y el Triceratops. Khinjaria tenía mandíbulas poderosas y dientes largos en forma de dagas para atrapar a sus presas, dándole una apariencia de pesadilla. Formaba parte de una fauna de depredadores extraordinariamente diversa que habitaba el océano Atlántico frente a las costas de Marruecos, justo antes de que los dinosaurios se extinguieran. La investigación científica se basa en un cráneo y partes del esqueleto recolectados en una mina de fosfato al sureste de Casablanca. En el estudio participaron investigadores de la Universidad de Bath, el Museo de Historia Natural de Marrakech, el Museo Nacional de Historia Natural (NMNH) en París, la Universidad Metodista del Sur en Texas y la Universidad del País Vasco. “Lo que es notable aquí es la gran diversidad de los principales depredadores”, dijo en un comunicado el Dr. Nick Longrich del Departamento de Ciencias de la Vida y el Centro Milner para la Evolución de la Universidad de Bath, quien dirigió el estudio. “Tenemos múltiples especies que crecen más que un gran tiburón blanco y son depredadores superiores, pero todos tienen dientes diferentes, lo que sugiere que cazan de diferentes maneras”, agregó. Los diversos reptiles marinos de Marruecos vivieron justo antes de que un asteroide impactara la península de Yucatán en México. El polvo y las partículas finas se dispararon hacia la atmósfera superior y bloquearon el sol durante meses, provocando oscuridad y enfriamiento, lo que llevó a la extinción a la mayoría de las especies del planeta. Los mosasaurios, los plesiosaurios y las tortugas marinas gigantes desaparecieron, junto con familias enteras de peces. Esto abrió el camino a las ballenas y focas, y aparecieron peces como el pez espada y el atún. Sin embargo, el ecosistema que evolucionó tras el impacto fue diferente. “Parece haber habido un cambio enorme en la estructura del ecosistema en los últimos 66 millones de años”, dijo Longrich. “Esta increíble diversidad de depredadores superiores en el Cretácico Superior es inusual y no la vemos en las comunidades marinas modernas”, aseguró.

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