“Paciente de Oslo”: logran una nueva curación del VIH con trasplante de células madre
Un nuevo avance científico marca un hito en la lucha contra el VIH. Se trata del denominado “paciente de Oslo”, un hombre de 63 años que logró la remisión del virus tras recibir un trasplante de células madre en 2020 para tratar un cáncer de sangre.
El caso fue publicado en Nature Microbiology en un estudio liderado por el Hospital Universitario de Oslo, y se convierte en el décimo caso de curación registrado a nivel mundial desde el histórico “paciente de Berlín” en 2009.
El procedimiento consistió en un trasplante de células madre con la mutación genética CCR5-delta 32, clave para impedir que el virus ingrese a las células del sistema inmunológico. En este caso, por primera vez, el donante fue un hermano del paciente, quien resultó ser portador de dicha mutación.
El hombre había sido diagnosticado con VIH a los 44 años y, tras el trasplante, dejó el tratamiento antirretroviral dos años después bajo supervisión médica. Cuatro años más tarde, continúa sin rastros detectables del virus.
La investigadora María Salgado, del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa, explicó que “pasar del caso del ‘paciente de Berlín’ a una decena de personas en remisión del VIH permite disponer de datos más amplios sobre el proceso de curación e impulsar nuevas estrategias de erradicación”.
Sin embargo, aclaró que un trasplante de este tipo es un procedimiento “muy agresivo” y no aplicable a la población general con VIH, ya que se utiliza principalmente en pacientes con cánceres hematológicos. En ese sentido, destacó que con los tratamientos actuales “tienen una esperanza de vida que se separa muy poco de la de una persona sin VIH y una calidad de vida bastante buena”.
Por su parte, el científico Javier Martínez-Picado señaló que “estos hitos nos permiten entender mejor cómo se produce la curación y avanzar hacia estrategias más aplicables a todas las personas con VIH”. Además, remarcó: “que hoy haya diez pacientes en remisión no es casualidad, es el resultado de más de una década de investigación internacional”.
Los especialistas destacan que la mutación CCR5-delta32 cumple un rol clave en estos casos, ya que bloquea la entrada del virus a los linfocitos T CD4. No obstante, también se han registrado excepciones donde la remisión se logró sin esta mutación, posiblemente gracias a la acción de células inmunitarias como las llamadas “células asesinas naturales”.
A partir de estos avances, la comunidad científica explora nuevas alternativas como la terapia celular CAR-T y terapias génicas orientadas a modificar el gen CCR5, con el objetivo de replicar estos resultados de forma más accesible y segura.