2026-04-23

Alquileres en crisis: seis de cada diez inquilinos se endeudan para poder pagar

Un informe nacional advierte un fuerte deterioro en la capacidad de pago. Crece el uso de créditos, ahorros y ayuda familiar para sostener el alquiler.

Un relevamiento de la Fundación Tejido Urbano expuso el agravamiento de la situación habitacional en el país: seis de cada diez inquilinos necesitan recurrir a ahorros, préstamos o ayuda de terceros para afrontar el pago mensual del alquiler.

Según el informe, el 57,6% de los hogares que alquilan utilizó algún tipo de financiamiento en 2025, un aumento significativo respecto al 46,2% registrado en 2022. En el Gran Buenos Aires, la cifra asciende al 63,2%, reflejando un escenario más crítico en grandes centros urbanos.

El estudio detalla que el peso del alquiler sobre los ingresos familiares es cada vez mayor. De acuerdo con el investigador Matías Araujo, “el alquiler se lleva entre el 52% y el 63% del ingreso total para el 41% de los inquilinos con ingresos más bajos”, lo que limita la posibilidad de cubrir otros gastos esenciales.

En este contexto, el endeudamiento creció de manera sostenida. El uso de créditos bancarios pasó del 10,6% en 2022 al 18,1% en 2025. Además, se incrementó el recurso a préstamos familiares y mecanismos informales. “El 40% tuvo una mecánica de desahorro y el otro 20% recurrió a préstamos familiares o bancarios. Las estrategias se van combinando. Muchos agotan primero los ahorros y luego acuden a algún crédito para cubrir el alquiler“, explicó Araujo.

El informe también advierte sobre el impacto social de esta situación. Solo un 42% de los inquilinos logra sostener el pago sin reducir otros gastos, mientras que un 41% destina gran parte de sus ingresos al alquiler. Esto deriva en ajustes en alimentación, servicios y otros consumos básicos.

Además, se registra un aumento de la sobreocupación: el 19% de los inquilinos vive en viviendas compartidas o en condiciones de hacinamiento, por encima del promedio general. Esta tendencia se vincula con el regreso de jóvenes a hogares familiares o la decisión de compartir alquiler para reducir costos.

En cuanto al mercado, tras la derogación de la ley de alquileres en 2024, las condiciones contractuales pasaron a negociarse directamente entre partes, con actualizaciones mayormente trimestrales. Sin embargo, el informe señala que, aunque la oferta se estabilizó, los salarios no acompañaron la evolución de precios.

“El problema es que los salarios no subieron al ritmo de la inflación y el costo de vida aumentó”, indicó Araujo, quien además alertó: “Cuando el alquiler se financia con crédito, dejamos de hablar de un problema habitacional para hablar de una espiral de insolvencia”.

El estudio concluye que el fenómeno del endeudamiento para cubrir gastos corrientes se consolidó y afecta principalmente a sectores medios y bajos, que concentran más del 80% de los inquilinos. En este escenario, la dificultad para sostener el acceso a la vivienda se profundiza y plantea nuevos desafíos económicos y sociales.

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