La crisis golpea fuerte: ya hay millones de argentinos endeudados y crece la morosidad en todo el país
La situación económica sigue complicando a millones de argentinos y ahora quedó reflejada en un dato alarmante: la morosidad en los créditos alcanzó niveles récord durante marzo, especialmente en préstamos personales y tarjetas de crédito. Según informó el Banco Central, cada vez más familias no logran pagar sus deudas.
El dato más preocupante aparece entre quienes sacaron préstamos personales, donde la mora llegó al 14,2%. En tarjetas de crédito, el porcentaje alcanzó el 11,7%. En total, ya son más de 6 millones de personas las que tienen problemas para cumplir con sus pagos.
Pero el golpe más duro lo sufren los jóvenes. De acuerdo al informe, el 40% de las personas menores de 25 años que tomaron un crédito hoy tienen dificultades para devolverlo. Detrás de ese número aparece una realidad que se repite cada vez más: falta de trabajo, salarios bajos y aumento constante de los gastos básicos.
Desde distintos sectores económicos advierten que este escenario no tiene que ver con “mal manejo” de la plata por parte de la gente, sino con una economía que viene castigando fuerte el bolsillo. En los últimos meses, los sueldos perdieron contra la inflación, mientras las tarifas y los costos fijos siguieron subiendo.
A eso se suma el aumento del desempleo, sobre todo entre los más jóvenes. Provincias como Santa Cruz, Tierra del Fuego y Formosa aparecen entre las más afectadas, con una fuerte suba de la mora vinculada directamente a la pérdida de puestos de trabajo.
Además, las tasas de interés siguen siendo muy altas, lo que hace casi imposible refinanciar deudas o acomodar pagos atrasados. Muchas familias terminan usando una tarjeta para pagar otra deuda y entran en un círculo del que después cuesta salir.
Mientras crece la preocupación social, desde el Gobierno nacional descartaron cualquier tipo de ayuda estatal para quienes están endeudados. En ese contexto, la crisis económica sigue dejando números cada vez más preocupantes y una sensación que se repite en muchos hogares: el sueldo ya no alcanza y llegar a fin de mes se volvió una lucha diaria.