2026-06-01

La crisis golpea al sector textil: la producción cayó más de 23% y acumula un retroceso superior al 30% desde 2023

La industria textil atraviesa uno de sus momentos más complejos. La baja del consumo, el avance de las importaciones y la caída de la inversión profundizan el deterioro del sector, que ya perdió más de 22.000 empleos formales desde fines de 2023.

La industria textil y de indumentaria continúa mostrando señales de fuerte deterioro. Un informe difundido por la Fundación Pro Tejer reveló que la producción textil cayó 23,3% interanual en marzo y se ubicó 31,3% por debajo de los niveles registrados en 2023.

La situación también afecta a la fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado, que registró una baja interanual del 8,9% y se encuentra 19% por debajo de los niveles de producción de hace tres años.

Según el relevamiento, el sector opera con una utilización de apenas el 40,2% de su capacidad instalada. Durante el primer trimestre del año, cerca de siete de cada diez máquinas permanecieron inactivas en las fábricas textiles.

Desde Pro Tejer señalaron que la caída del consumo interno, la pérdida del poder adquisitivo, la reducción del empleo y el aumento de las importaciones conforman un escenario cada vez más complejo para la producción nacional.

“Las ventas continúan débiles y no logran recomponer el nivel de actividad. Un dato que refleja esta situación fue el desempeño del Hot Sale de mayo, cuyas ventas registraron una caída cercana al 10% interanual en términos reales”, advirtió la entidad.

A pesar de la crisis productiva, los precios del rubro continúan creciendo por debajo de la inflación general. En abril, las prendas de vestir y el calzado registraron una suba interanual del 12,7%, frente a una inflación acumulada del 32,4%.

Desde la fundación remarcaron que muchas empresas enfrentan dificultades para trasladar los costos a los precios finales. “En numerosos casos se vende por debajo de los costos para sostener liquidez y liberar mercadería acumulada”, sostuvo Pro Tejer.

Otro de los factores que preocupa al sector es el avance de las importaciones. Durante los primeros cuatro meses de 2026 ingresaron al país 107.000 toneladas de productos textiles e indumentaria por un valor de 571 millones de dólares.

Particularmente, las importaciones de indumentaria crecieron 79% en volumen y 48% en dólares, alcanzando niveles récord para el sector.

La inversión también muestra señales de retroceso. Las compras de bienes de capital para la cadena textil e indumentaria sumaron apenas 26 millones de dólares en el primer cuatrimestre, con una caída del 43% respecto del año pasado y del 65% en comparación con 2023.

“De mantenerse esta dinámica, 2026 podría convertirse en uno de los peores años históricos en materia de inversión sectorial”, alertó Pro Tejer.

El impacto también se refleja en el empleo. Según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el sector textil, confecciones, cuero y calzado registró la mayor caída de empleo privado formal del país, con una reducción del 18% desde diciembre de 2023, equivalente a más de 22.000 puestos de trabajo perdidos.

Además, desde fines de 2023 cerraron 803 establecimientos productivos, una disminución del 13% de las empresas registradas, especialmente en los rubros de indumentaria, cuero y calzado.

Desde la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) advirtieron que las ventas continúan en retroceso y que más de la mitad de las empresas presenta niveles de stock considerados excesivos, mientras persisten los despidos y las medidas de ajuste ante la falta de expectativas de recuperación en el corto plazo.

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