PIANCHO

El Rally Dakar 2025 y un viaje ‘de año a año’: brindis en vasos de papel a 10.000 metros de altura sobre el mar Rojo

Los equipos recibieron el 2025 en pleno vuelo
Los equipos recibieron el 2025 en pleno vuelo
jueves 02 de enero de 2025

El itinerario del viaje se parece más a un enigmático juego de escape que a la programación del brindis de Año Nuevo.


El Dakar que comienza el próximo 3 de enero es una caja de sorpresas desde el mismo momento que se involucra con una gran aventura, que a cada paso no deja de sorprender por las situaciones más insólitas: esta vez, el ‘chin chin’ se dio con vasos de papel, arriba de un avión a una altitud de 10.000 metros y sobre el mar Rojo.

Gran parte de la caravana de la extrema aventura llegó a Arabia Saudita después de la medianoche que marcó el paso de 2024 a 2025. El aeropuerto de Bisha, una ciudad sureña de Arabia Saudita de unos 180.000 habitantes, albergó a todos los aviones que, en vuelos charters, trasladaron contingentes desde Madrid, Barcelona, París, Frankfurt, Roma y alguna otra ciudad del Este europeo.

La mayoría llegó con una diferencia de puñados de minutos. Cuando los relojes saudíes marcaron la medianoche (6 horas más que la Argentina), el vuelo que provenía de Barcelona fue sorprendido sobre el mar Rojo. Y allí surgió el improvisado y espontáneo saludo de Año Nuevo entre la tripulación y el particular pasaje.

Algunos pilotos, además de mecánicos, jefes de equipo, periodistas de distintos países, miembros de la organización y demás participantes, convivieron en un Fin de Año singular. Los mismos vasos de papel con los que sirvieron la bebida, sirvieron para alzarlos y desear, en diferentes idiomas, el “Happy New Year”.

Entre los más reconocidos allí estaban el cordobés Nicolás Cavigliasso, ganador del Dakar en Perú con cuatriciclos y ahora piloto de Side by Side, y su esposa, Valentina Pertegarini, su navegante y campeona mundial de la especialidad. También la simpática Laia Sanz, excompetidora en motos y ahora acelerando sobre las cuatro ruedas de los vehículos livianos.

Para los argentinos, el recorrido del viaje es llamativo por sus características. Todo comenzó el lunes 30 de diciembre, con la partida desde Ezeiza. El viaje en total llevó algo más de 30 horas, lo que alcanzó para tocar cuatro continentes, aunque comenzó durante un año y finalizó en el siguiente.

Este intrincado itinerario derivó en salida desde Buenos Aires, vuelo directo a Barcelona, y la continuidad con el chárter para hacer escala en El Cairo, Egipto, y finalmente en 2025 el arribo a Bisha, Arabia Saudita. Mientras tanto, en el campamento, donde ya conviven unas 3.000 personas que habitarán esta ciudad itinerante hasta el 17 de enero, los que ya estaban instalados se congregaron frente al escenario principal para celebrar la medianoche y gritar por el Año Nuevo.

El centro o “downtown” del bivouac o el campamento, se asemeja a la disposición del Lollapalooza, con diferentes puntos de atracción distribuidos en sectores neurálgicos de lugar. El escenario central es utilizado los días de competencia para galardonar a los pilotos que ganan las etapas y participan en el Campeonato Mundial W2RC, como también allí se desarrollan los “briefing” o charlas previas a las etapas, para informar a las tripulaciones sobre modificaciones o advertencias con la hoja de ruta de la etapa del día siguiente.

 

Temas de esta nota