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Huerta comunitaria: un modelo autosustentable en uno de los barrios del IProDHa de Itaembé Guazú

Contribuye a la economía de 20 familias
Contribuye a la economía de 20 familias
jueves 22 de mayo de 2025

En el predio de las 508 Viviendas del Barrio Itaembé Guazú de la Ciudad de Posadas, un grupo de vecinos adjudicatarios de viviendas del Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (IPRODHA), impulsa desde hace un año una iniciativa de producción agroecológica, con el objetivo de sumar a la economía en sus hogares y fortalecer los lazos comunitarios.

La huerta modelo, bautizada “Sembrando Juntos”, fue proyectada sobre un espacio con mínima infraestructura e insumos iniciales; sin embargo, hoy contribuye a la economía de unas 20 familias, con productos frescos y saludables.  

El proyecto se organiza de manera conjunta entre la Municipalidad de Posadas que gestiona los recursos interinstitucionalmente; mientras que el IPRODHA articula el trabajo con los vecinos en el terreno. También, colaboran el Instituto de Macroeconomía Circular (IMaC) y la Secretaría de Agricultura Familiar, quienes aportan fertilizantes, herramientas y, recientemente un nuevo sistema de riego.

Por su parte, la base operativa municipal provee el abono, fundamental para mantener la fertilidad del suelo, y cada tanto, los participantes reciben capacitaciones prácticas sobre cultivos, riego y cosecha, con el acompañamiento de técnicos especializados.

Marisol Neu, una de las impulsoras, compartió que: “Nos enseñan, aclaran todas las dudas que tenemos hasta lo que es la cosecha, y eso es muy importante para nosotros”. La huerta no solo funciona como un espacio productivo, sino también como un punto de encuentro social, con la participación activa madres, adultos mayores, adolescentes en representación de sus familias y habitantes de la zona comprometidos con su mantenimiento.

En una superficie aproximada de 25x30 metros, la diversidad de cultivos es amplia. Se produce repollo, acelga, rúcula, maíz, tomate, lechuga, morrón, zapallo, jengibre, batata y hasta melones y frutillas, en parte gracias a capacitaciones sobre producción de semillas.  

Desde el área social del IPRODHA, señalaron que más allá del aspecto alimentario, que es de suma importancia en estos tiempos, la comunidad reconoce en la huerta un espacio de contención social y de generación de otras iniciativas d interés para el barrio.

La propuesta “Sembrando Juntos” evidencia el impacto positivo que pueden tener las políticas gubernamentales, cuando se articulan con la organización comunitaria. Desde el IPRODHA expresaron que, “con capacitación, compromiso vecinal y labor conjunta, la huerta se consolida como un modelo replicable y como una respuesta concreta a los desafíos sociales y económicos que atraviesan muchas familias”.

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