PIANCHO

Horror en Avellaneda: cronología del escándalo en Independiente-Universidad de Chile

El fútbol sudamericano tiene escándalos en su historial, pero lo ocurrido el miércoles por la noche entre Independiente y Universidad de Chile, por la revancha de octavos de final de la CONMEBOL Sudamericana en el Estadio Libertadores de América, traspasó todos los límites.
Noche de violencia extrema en el fútbol
Noche de violencia extrema en el fútbol
viernes 22 de agosto de 2025

Lo que debió ser una noche de fútbol pleno terminó convertido en vergüenza internacional: heridos, destrozos y más de 300 detenidos para un partido que CONMEBOL terminó cancelando. A continuación, un repaso cronológico de los hechos que marcaron otra página oscura para la historia del fútbol del continente.


El día previo: banderas robadas y tensión creciente
Un día antes del partido comenzaron los problemas. Barras de ambos equipos tuvieron enfrentamientos y se denunciaron robos de banderas, lo que calentó el ambiente en la previa. Pese a los antecedentes, la seguridad falló desde el inicio: la barra de la U ingresó sin revisión, con bombas de estruendo, proyectiles y hasta armas blancas. Además, fue ubicada en una bandeja superior del estadio, justo encima de hinchas locales, en una zona de difícil control. 


La violencia en las tribunas empezó en el primer tiempo
Con el partido en curso, alrededor de 30 barras bravas de la U rompieron un baño del estadio y comenzaron a lanzar objetos hacia la parcialidad de Independiente. Entre los proyectiles arrojados hubo materia fecal, orina e incluso un inodoro. El clima se tornó insoportable y la tensión creció en cada sector del estadio.

Durante el entretiempo, la situación se agravó. Se arrancaron butacas, varias fueron prendidas fuego y, en un hecho particularmente grave, un encapuchado lanzó una bomba de estruendo hacia la “Garganta del Diablo”, un sector donde habitualmente se ubican familiares de los jugadores. Ese hecho desató la furia de la hinchada local.

 El complemento apenas se pudo jugar unos minutos. Los futbolistas de Universidad de Chile pidieron calma a su gente, pero no hubo caso: los incidentes continuaron. Con proyectiles cayendo sobre la tribuna y heridos en la cancha pidiendo asistencia, el árbitro y los equipos se retiraron a los vestuarios. CONMEBOL canceló el partido; mientras la Policía ordenó el desalojo del estadio. 


Afuera del estadio: represión y linchamientos
Miles de hinchas fueron desalojados, pero la salida derivó en un escenario caótico. La Policía argentina reprimió con dureza, golpeando a simpatizantes ensangrentados y dejando imágenes de corridas, personas sin ropa y heridos graves.

En medio del descontrol, un grupo de barra bravas de la U quedó atrapado dentro del estadio y fue acorralado por hinchas de Independiente, quienes los golpearon brutalmente en un linchamiento que quedó registrado en fotos y videos.

Algunos intentaron escapar lanzándose por las rejas de seguridad; otros quedaron inconscientes en el suelo. Los fanáticos locales incluso colgaron camisetas de la U en las rejas como “trofeos” tras la batalla.

Temas de esta nota