¡Sorteamos un voucher de uniforme escolar!

Cuál es el componente secreto del chocolate negro que lo convierte en un alimento antienvejecimiento

Un estudio publicado en la revista Aging y divulgado por el King’s College de Londres identificó una relación entre la teobromina, un compuesto del chocolate negro, y un envejecimiento biológico más lento.
viernes 19 de diciembre de 2025

El hallazgo, obtenido tras analizar las cohortes TwinsUK y KORA con más de 1.600 participantes europeos, marca un avance sustancial en la comprensión de cómo ciertos alimentos cotidianos pueden impactar la longevidad y la salud a nivel molecular, explicaron desde el King’s College.

Resultados clave y mecanismos moleculares
La investigación liderada por la profesora Jordana Bell examinó a individuos de las cohortes TwinsUK y KORA y demostró que niveles elevados de teobromina en sangre se asociaron con una menor aceleración de la edad epigenética, evaluada mediante marcadores moleculares como GrimAge y la longitud de los telómeros. Estos efectos se mantuvieron incluso tras ajustar por otros metabolitos presentes en el cacao y el café, lo que sugiere una especificidad de la teobromina en la ralentización del envejecimiento biológico. Bell señaló la importancia de los resultados: “Nuestro estudio encuentra vínculos entre un componente clave del chocolate negro y mantenerse joven por más tiempo”. Por su parte, el autor principal Ramy Saad, del University College de Londres, calificó el avance como “muy emocionante” e insistió en explorar en profundidad cómo los metabolitos dietéticos interactúan con el epigenoma humano. Para determinar la edad biológica de los participantes, el equipo empleó dos métodos principales: la medición de la metilación del ADN, que refleja el ritmo del envejecimiento molecular, y la evaluación de la longitud de los telómeros, estructuras fundamentales para proteger los cromosomas y cuya reducción se vincula al envejecimiento y a enfermedades asociadas a la edad. Los análisis de sensibilidad confirmaron que la teobromina era el compuesto más estrechamente vinculado a dichos marcadores, en comparación con otros presentes en el cacao o el café.