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La Unión Europea aprobó el acuerdo con el Mercosur: eliminará aranceles sobre más del 90% productos comercializados entre los bloques

Javier Milei con líderes europeos y latinomericanos
Javier Milei con líderes europeos y latinomericanos
domingo 11 de enero de 2026

Después de la última postergación del 19 de diciembre pasado y tras intensas gestiones políticas, el Consejo de la Unión Europea dio luz verde de manera provisional al acuerdo de libre comercio con el Mercosur, despejando uno de los principales obstáculos políticos tras más de 25 años de negociaciones.

El pacto aún deberá ser ratificado por el Parlamento Europeo, pero el respaldo de los Estados miembros habilita la firma final del entendimiento en los próximos días. Los países de la Unión Europea respaldaron el acuerdo comercial el viernes, con 21 votos a favor sobre un total de 27, pese a la resistencia de algunos Estados, encabezados por Francia, que expresó reparos por el impacto del tratado sobre su sector agrícola.

Finalmente, la mayoría de los Gobiernos europeos acompañó la iniciativa, allanando el camino para la concreción del mayor acuerdo de libre comercio del mundo. En ese marco, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, podría viajar a Asunción para participar de la firma del acuerdo comercial que vinculará formalmente a la Unión Europea con Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, en el marco de la próxima cumbre del Mercosur.

El entendimiento llega luego de más de 25 años de negociaciones y de intensas gestiones políticas durante los últimos meses para asegurar el respaldo de los Estados miembro clave. De concretarse, dará origen a una zona de libre comercio integrada por más de 720 millones de consumidores, en un escenario global cada vez más competitivo frente a Estados Unidos y China, con la desaparición de los aranceles de ingreso que en definitiva terminaban distorsionando el complejo escenario competitivo de productos argentinos en la Unión Europea.

El Consejo Europeo respaldó así el que será el mayor pacto comercial firmado por el bloque, aun sin el apoyo pleno de todos sus miembros y en medio de protestas en distintos países europeos. El tratado prevé la eliminación progresiva de aranceles sobre el 90% del comercio bilateral, con plazos de desgravación más extensos que los otorgados por la Unión Europea en acuerdos anteriores.

También establece reglas de origen destinadas a garantizar que los beneficios del intercambio se concentren dentro de ambos bloques. Según estimaciones oficiales, el acuerdo podría generar un aumento cercano a US$10.000 millones anuales en exportaciones del Mercosur, mientras que las ventas europeas crecerían en casi US$60.000 millones por año.

Impacto para Argentina y sectores estratégicos
Para Argentina, el acuerdo abre oportunidades en sectores clave como la agroindustria, la energía, la minería y la pesca, con mayor acceso a uno de los mercados más relevantes del mundo.

La Unión Europea representa el 14% de las compras globales de bienes y servicios, que equivalen al 72% de su Producto Bruto Interno. Actualmente, más del 14% de las exportaciones totales del Mercosur tienen como destino la UE, mientras que el 20% de lo importado por los países del bloque proviene del mercado europeo, lo que refleja la relevancia estratégica del vínculo comercial.

Dentro del sector pesquero, el acuerdo podría beneficiar a productos con valor agregado y demanda sostenida en el mercado europeo. Entre ellos, para Mar del Plata por su complejo procesador manufacturero, se encuentra la merluza, que ya tiene presencia en destinos comunitarios y podría verse favorecida por la reducción de aranceles y una mayor previsibilidad en el acceso al mercado.

En cambio lo propio sucede con el langostino, especie procesada principalmente en todo el complejo manufacturero chubutense. En este contexto, y en lo que concierne al sector pesquero, este nuevo paradigma tiende a traducirse en un incremento de la rentabilidad del segmento exportador, dado que resulta prácticamente inexistente la posibilidad de que dicho efecto se traslade a los precios en boca de bodega de las principales especies capturadas en el Mar Argentino.

Mucho por delante en materia de gestión y tiempo, para lograr que esta firma se vea reflejada en el marco operativo exportador, aunque es el camino final después de un cuarto de siglo de negociaciones. El impacto concreto dependerá de los cronogramas de desgravación, los cupos y las exigencias sanitarias que se definan durante la implementación del acuerdo. Tras la firma prevista en Asunción, el acuerdo deberá atravesar el proceso de ratificación en el Parlamento Europeo, donde se anticipa un debate intenso. 

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