Lunes rojo en los mercados: vuela el petróleo, las bolsas se hunden y los inversores se refugian en el oro

Los principales índices de Wall Street operaron con importantes bajas en las operaciones de ayer, al igual que las acciones europeas y de la mayoría de los mercados asiáticos, mientras que el precio del petróleo y otras commodities se disparan como consecuencia de la guerra en Medio Oriente. La primera rueda bursátil de marzo, el S&P 500 pierde 1,02%, el índice industrial Dow Jones cae 1,06% y el ponderador tecnológico Nasdaq retrocede 1,29% ante los temores desatados luego del ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y las posteriores respuestas de Irán sobre distintos países de la región aliados a EE.UU. En el resto del mundo, la situación es similar. En Europa, el Euro Stoxx cae 2,58%, mientras que a nivel local el DAX alemán retrocede 2,82% y el CAC francés acompaña con un retroceso 2,21%. Por fuera de la eurozona, el FTSE del Reino Unido baja 1,58%. En Asia, el Hang Seng de Hong Kong cayó 2,14%, mientras que el Nikkei 225 japonés bajó 1,35%. La excepción al humor bajista a nivel global fue la bolsa de Shanghái, que aumentó 0,47%.

El oro salta y el dólar se aprecia
Los precios del oro saltaron mientras los inversionistas se apresuraban hacia activos refugio en medio de los ataques. El oro al contado sube 3% y alcanza los US$5.406 la onza. “Un desbordamiento regional o una interrupción de los suministros de energía impulsaría materialmente el oro a través de precios más altos del petróleo, mayores expectativas de inflación y rendimientos reales contenidos”, dijeron los analistas de ING. En este sentido, el dólar sube frente al euro, el yen y el franco suizo, impulsado por el aumento de los precios de la energía y las compras de activos de refugio. El índice dólar, que compara a la divisa estadounidense con una cesta de seis destacados pares, gana un 0,63%, a 98,25 unidades, tras alcanzar 98,566, su nivel más alto desde el 23 de enero. Los analistas de Barclays creen que el dólar podría fortalecerse entre un 0,5% y un 1% por cada aumento del 10% en el precio del petróleo, argumentando que la escalada en Irán se suma a los recientes vientos favorables para el billete verde debido al aumento de los precios de la energía y la aversión al riesgo.