AVANZA OTRA REALIDAD POLÍTICA VELOZMENTE

Economía

El Tesoro volvió a comprar dólares al BCRA y tensiona la acumulación de reservas

En el primer trimestre absorbió cerca del 82% de las divisas adquiridas por el Banco Central. La operatoria complica el objetivo de recomponer reservas en medio de compromisos de deuda.
martes 07 de abril de 2026

Los datos monetarios de fines de marzo confirmaron una nueva intervención del Tesoro Nacional sobre las reservas del Banco Central de la República Argentina. El 30 de marzo utilizó $160.000 millones para comprarle US$115 millones al tipo de cambio mayorista, en lo que fue la quinta operación de este tipo en lo que va del año.

La adquisición estuvo vinculada al pago de US$166 millones al Club de París, en el marco de compromisos de deuda vigentes. Según detallaron desde Portfolio Personal Inversiones, “el día previo a la liquidación de la última licitación […] le compró US$115 millones al BCRA”, y agregaron que “la suma de ambas cifras es consistente con pagos programados al Club de París el 30/03 por US$166 millones”.

En lo que va de 2026, el Tesoro ya le compró al BCRA unos US$3658 millones, absorbiendo aproximadamente el 81,5% de los dólares que la entidad logró acumular mediante intervenciones en el mercado cambiario.

Si bien se trata de un mecanismo considerado más transparente que prácticas anteriores, estas operaciones impactan directamente en la capacidad del Central para fortalecer reservas, un objetivo central del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

Los datos reflejan la dificultad para cumplir esa meta: pese a compras de divisas y colocaciones de deuda, los pagos a organismos internacionales y bonistas generaron un flujo negativo cercano a los US$1700 millones. En ese contexto, las reservas internacionales netas continúan en terreno negativo.

De acuerdo a estimaciones privadas, “las Reservas Internacionales Netas (RIN) […] cerraron marzo en -US$684 millones”, marcando un deterioro significativo respecto del cierre previo.

Este escenario complica la revisión de metas con el FMI, que aún no aprueba los objetivos trimestrales, lo que a su vez retrasa el desembolso de fondos comprometidos para la Argentina.