LA POLÍTICA ARRANCA EN MISIONES

Fuerte caída de Argentina en libertad de prensa: ya perdió 58 puestos desde la llegada de Milei

Un informe internacional ubicó al país en el puesto 98 y advierte por hostilidad del Gobierno hacia periodistas y restricciones al trabajo de la prensa.
Imagen Ilustrativa
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jueves 30 de abril de 2026

La Argentina volvió a retroceder en el ranking mundial de libertad de prensa y encendió alarmas. Según el último informe de Reporteros Sin Fronteras, el país cayó 11 lugares en 2026 y quedó en el puesto 98 entre 180 naciones, en lo que ya se considera una de las peores caídas a nivel global en los últimos años.

El dato más preocupante es el acumulado: desde la llegada al poder de Javier Milei, Argentina perdió 58 posiciones en el ranking. En 2023 estaba en el puesto 40, lo que refleja un deterioro acelerado que, según el informe, está directamente vinculado al vínculo del Gobierno con los medios de comunicación.

Desde RSF apuntaron a un “aumento de la hostilidad institucional hacia la prensa” y a hechos de violencia contra periodistas durante coberturas de protestas. En ese marco, se registraron agresiones a trabajadores de medios, detenciones y el uso de balas de goma contra reporteros en manifestaciones.

El informe también menciona decisiones recientes del Ejecutivo, como el cierre del acceso de periodistas a la Casa Rosada, interpretado como parte de una política sostenida de restricciones. Además, advierte sobre prácticas como la estigmatización de periodistas, el debilitamiento de medios públicos y el uso de la pauta oficial como herramienta de presión.

Incluso dentro del oficialismo surgieron críticas. La diputada Silvana Giudici cuestionó el cierre de la sala de prensa y remarcó que no se puede pensar una democracia sin libertad de expresión ni periodistas independientes.

El retroceso argentino se da en un contexto global complejo, pero con particular impacto en la región. Mientras países como Venezuela, Cuba y Nicaragua siguen entre los peores posicionados, Argentina muestra una caída acelerada que genera preocupación y vuelve a poner en debate el rol del Estado frente a la prensa.