LA POLÍTICA ARRANCA EN MISIONES

Tener mascota y alquilar: el conflicto entre inquilinos y propietarios que no deja de crecer

La convivencia entre mascotas y alquileres se convirtió en un punto de tensión cada vez más visible en ciudades como Posadas, donde la mayoría de los hogares ya convive con animales. Sin embargo, el acceso a viviendas que acepten mascotas sigue siendo limitado, generando fricciones entre inquilinos y propietarios.
viernes 01 de mayo de 2026

Según el Primer Relevamiento de Animales de Compañía (RAC) 2025, el 88,6% de las viviendas en la capital misionera tiene al menos un animal, con una fuerte presencia de perros (83,4%) y una participación significativa de gatos (38,8%). Este cambio cultural, donde las mascotas son consideradas parte de la familia, impacta directamente en el mercado inmobiliario.

Alta demanda, poca oferta

A pesar del crecimiento sostenido en la tenencia de mascotas, solo cerca del 20% de los departamentos disponibles acepta animales desde el inicio. Esta brecha entre oferta y demanda expone una problemática estructural que se replica en distintas ciudades del país.

Desde el sector inmobiliario señalan que el principal obstáculo sigue siendo el temor de los propietarios a posibles daños en la vivienda, así como conflictos con vecinos por ruidos o convivencia. A esto se suman los reglamentos internos de edificios, que en muchos casos restringen o directamente prohíben la presencia de animales.

Reglas, justicia y vacíos legales

El marco legal también juega un rol clave. En algunos casos judiciales, se determinó que las prohibiciones solo son válidas si están previamente establecidas en reglamentos de copropiedad debidamente registrados. De lo contrario, pueden ser impugnadas por los inquilinos.

Esto abre un escenario de incertidumbre tanto para propietarios como para quienes buscan alquilar con sus mascotas, en un contexto donde las normas no siempre acompañan los cambios sociales.

Un fenómeno global

La tensión no es exclusiva de Argentina. En países como Inglaterra ya entró en vigencia una ley que limita la posibilidad de prohibir mascotas en alquileres, obligando a los propietarios a justificar su negativa. En Canadá, en tanto, existen regulaciones que establecen condiciones claras para la convivencia con animales.

Estas experiencias reflejan una tendencia global hacia una mayor integración de las mascotas en la vida urbana, aunque con reglas más precisas.

Un cambio cultural que presiona al mercado

En Argentina, cerca del 70% de la población considera a sus mascotas como parte de la familia. Este fenómeno no solo impacta en el consumo, sino también en la forma de habitar las ciudades.

Mientras tanto, el mercado inmobiliario enfrenta el desafío de adaptarse a una nueva realidad: más demanda de alquileres pet-friendly y la necesidad de equilibrar derechos y responsabilidades entre quienes alquilan y quienes ofrecen sus propiedades.