LA POLÍTICA ARRANCA EN MISIONES

EE.UU. declara “terminada” la guerra con Irán y evita pedir autorización al Congreso

La Casa Blanca aseguró que “las hostilidades han cesado” tras un cese al fuego en abril. La decisión le permite eludir el plazo legal que exigía aval legislativo, en medio de fuertes críticas.
viernes 01 de mayo de 2026

La Casa Blanca notificó al Congreso que considera finalizada la guerra con Irán, al sostener que “las hostilidades han cesado” tras la entrada en vigor de un cese al fuego a comienzos de abril.

El presidente Donald Trump comunicó la decisión mediante una carta enviada a los líderes legislativos, en la que afirmó: “No ha habido intercambio de disparos entre las Fuerzas Armadas de Estados Unidos e Irán desde el 7 de abril de 2026. Las hostilidades que comenzaron el 28 de febrero de 2026 han cesado”.

La notificación llegó justo al cumplirse los 60 días desde el inicio formal de las operaciones militares, el límite que establece la Resolución de Poderes de Guerra de 1973 para que el Ejecutivo obtenga autorización del Congreso o ponga fin al conflicto.

Desde la administración sostienen que ese plazo no aplica porque el cese al fuego “pausa o detiene” el conteo. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, defendió esa postura ante el Congreso: “Estamos en un cese al fuego ahora mismo, lo que según nuestro entendimiento significa que el reloj de 60 días se pausa o se detiene”.

Sin embargo, expertos en derecho y varios legisladores cuestionaron esa interpretación. El senador Tim Kaine respondió: “No creo que el estatuto apoye eso”, mientras que Richard Blumenthal fue más tajante: “No hay botón de pausa en la Constitución ni en la Ley de Poderes de Guerra. Estamos en guerra”.

La controversia crece además porque, pese a declarar el fin de las hostilidades, Estados Unidos mantiene medidas activas como el bloqueo naval para restringir exportaciones iraníes, lo que para algunos sectores constituye una acción bélica en curso.

Trump descartó solicitar autorización al Congreso y defendió su decisión apelando a antecedentes: “Ningún otro presidente lo ha pedido antes. Nunca se ha usado antes. ¿Por qué deberíamos ser diferentes?”. Además, calificó la normativa como “totalmente inconstitucional”.

En el Capitolio, incluso dentro del Partido Republicano surgieron tensiones. Algunos senadores exigieron que se someta a votación el uso de la fuerza, mientras otros condicionaron futuros fondos a una aprobación formal del Congreso.

Desde la oposición demócrata, el representante Adam Smith sintetizó el escepticismo: “¿La expectativa es que la administración Trump va a cumplir la ley? Yo no tengo esa expectativa”.

El escenario deja abierto un frente político y legal en Washington, con un conflicto que el Gobierno da por cerrado, pero que muchos legisladores consideran aún vigente.