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Economía

Más de 740.000 personas perdieron cobertura de salud y crece la presión sobre el sistema público

En dos años cayó el acceso a prepagas y obras sociales. El aumento de costos y la pérdida de ingresos empujan a más argentinos hacia hospitales estatales.
martes 05 de mayo de 2026

El acceso a la salud privada en Argentina continúa en retroceso. En los últimos dos años, más de 742.000 personas dejaron de contar con cobertura médica —ya sea obra social, prepaga o mutual— y pasaron a depender exclusivamente del sistema público.

Según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) basado en datos del INDEC, en el segundo semestre de 2023 el 67,5% de la población tenía algún tipo de cobertura. Para el mismo período de 2025, ese porcentaje cayó al 65,4%.

Esto implica que la población que depende únicamente del sistema público pasó de 9,5 millones a más de 10,2 millones de personas, lo que genera una presión creciente sobre hospitales y centros de salud estatales.

El fenómeno se explica, en gran medida, por la pérdida del poder adquisitivo y el fuerte aumento en las cuotas de las prepagas. En ese sentido, el informe señala que estos servicios aumentaron un 417% en dos años, muy por encima de la inflación acumulada, que fue del 293%.

En mayo, las subas de las empresas de medicina privada se ubicaron en torno al 3%: el Hospital Italiano aplicó un incremento del 3,1%, Galeno un 3,2% y OSDE un 3,3%. Otras entidades como Swiss Medical, Prevención Salud, Avalian, el Hospital Alemán y Sancor Salud aplicaron subas del 3,4%, con variaciones regionales en algunos casos.

Impacto en el sistema público

El aumento de personas sin cobertura genera un fuerte impacto en el sistema estatal, que enfrenta limitaciones presupuestarias y operativas.

Desde la Universidad de Buenos Aires advirtieron sobre la situación crítica de hospitales universitarios como el Hospital de Clínicas, el Hospital de Oncología Ángel Roffo y el Instituto Lanari, que aún no recibieron fondos previstos en el Presupuesto 2026 para su funcionamiento.

Según autoridades universitarias, esta falta de financiamiento ya provoca reducción de turnos, postergación de cirugías y acumulación de deudas con proveedores, además de una caída cercana al 50% en los salarios reales del personal de salud en los últimos dos años.

A esto se suman recortes en distintos organismos del sector sanitario. De acuerdo con datos del CEPA, se registran caídas reales en instituciones como la ANMAT y la Superintendencia de Servicios de Salud.

En el caso de hospitales nacionales, también se verifican reducciones en la ejecución presupuestaria, lo que agrava el escenario en un contexto de mayor demanda.

En contraste, el INCUCAI muestra un incremento en su presupuesto, lo que marca un comportamiento desigual dentro del sistema.

El deterioro del acceso a la salud privada y las dificultades del sector público plantean un escenario complejo para la atención sanitaria en el país.