PIANCHO

Brasil: un estudiante armado atacó una escuela, mató a dos empleadas y dejó varios heridos

El agresor, de 13 años, ingresó con un arma al Instituto São José, en Rio Branco. Fue detenido tras el tiroteo y permanece bajo custodia.
martes 05 de mayo de 2026

Un estudiante de 13 años protagonizó un violento ataque armado en una escuela de Rio Branco, donde asesinó a dos trabajadoras del establecimiento y dejó a varios compañeros heridos.

El hecho ocurrió en el Instituto São José, ubicado en la capital del estado de Acre. Según informaron medios locales, el adolescente tomó un arma de su padrastro, se dirigió al colegio y abrió fuego dentro del edificio durante el horario de clases.

Al escuchar los disparos, los alumnos reaccionaron con desesperación: algunos lograron huir, mientras que otros se resguardaron en el suelo para evitar ser alcanzados.

Como consecuencia del ataque, murieron dos empleadas de la institución, identificadas como Alzenir Pereira y Raquel Sales Feitosa, quienes se desempeñaban como inspectoras escolares. Además, otro trabajador y un estudiante resultaron heridos leves y fueron trasladados a centros de salud.

Tras el aviso, efectivos policiales llegaron al lugar y lograron reducir al atacante, quien quedó detenido y bajo custodia. En la escena trabajaron equipos del Servicio de Atención Móvil de Urgencias (SAMU), junto con la Policía Militar, la Policía Civil y peritos del Instituto Médico Forense.

El comandante del Batallón de Operaciones Especiales, Felipe Russo, indicó que no hay estudiantes en estado grave y confirmó que en el lugar se hallaron casquillos y cargadores. También señaló que la investigación avanza sobre el entorno del agresor.

“Los estudiantes que tenían conocimiento de este hecho y que, de alguna manera, contribuyeron a que ocurriera, ya han sido localizados, y la Policía Militar los encontrará pronto”, afirmó.

Tras la tragedia, el intendente de Rio Branco, Alysson Bestene, expresó su pesar y solidaridad con la comunidad educativa: “La escuela debe ser siempre un espacio de acogida, aprendizaje, protección y esperanza”.

El caso generó conmoción en Brasil y reabre el debate sobre la seguridad en los establecimientos educativos.