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La Fuerza Aérea retiró los históricos A-4AR Fightinghawk tras casi 60 años de servicio

La desprogramación definitiva de los aviones marca el cierre de una etapa clave para la defensa aérea argentina y acelera la transición hacia los nuevos F-16 adquiridos por el país.
viernes 15 de mayo de 2026

La Fuerza Aérea Argentina confirmó el retiro definitivo de los aviones A-4AR Fightinghawk, poniendo fin a casi seis décadas de servicio de una de las aeronaves más emblemáticas de la aviación militar argentina. La medida se da en el marco del proceso de modernización de la flota y tras la reciente incorporación de los nuevos F-16 Fighting Falcon.

La decisión fue anunciada poco después del accidente aéreo en el que murió el capitán Mauro Testa Larrosa y representa el cierre de un ciclo histórico para la defensa aérea nacional.

Los A-4AR tuvieron un rol clave en distintas etapas de la historia argentina. Las primeras unidades llegaron desde Estados Unidos en 1966 y el país operó diferentes variantes tanto en la Fuerza Aérea como en la Armada. Estas aeronaves tuvieron especial protagonismo durante la Guerra de Malvinas.

Las razones detrás del retiro

El especialista Andrei Serbin Pont explicó que las dificultades logísticas y tecnológicas fueron determinantes para la desprogramación definitiva.

“Ya llevaba varios años sin volar, pero ha sido un avión bastante histórico dentro de la Fuerza Aérea Argentina. Se desprogramó justamente por una dificultad en poder sostenerlo", sostuvo.

Tras la guerra de Malvinas, la necesidad de modernizar el sistema aéreo argentino se volvió urgente. En ese contexto, se incorporó la variante M de los A-4, proveniente de la Infantería de Marina estadounidense y equipada con tecnología avanzada para la época.

“Esto eran stocks que venían de la Infantería de Marina norteamericana y que fueron profundamente modernizados con un radar APG-66V2”, detalló Serbin Pont.

El especialista agregó que estas aeronaves contaban con “capacidades para empleo de armamento guiado de precisión, un sistema de navegación moderno y toda la aviónica moderna que necesitaba una aeronave para esa época”.

Sin embargo, remarcó que el sistema nunca pudo aprovecharse completamente.

“No se compró el paquete logístico necesario para sostenerlo en el tiempo. Nunca se terminó de incorporar el armamento moderno que podía utilizar, así que nunca se aprovechó al máximo sus capacidades, nunca empleó armamento inteligente”, afirmó.

El principal sistema de defensa aérea durante años

Durante los años 90 se incorporaron 36 unidades A-4AR, aunque con el paso del tiempo el mantenimiento se volvió cada vez más complejo.

“Ya en los últimos años volaban, quedaban siempre en condiciones cuatro, cinco, seis”, relató Serbin Pont, quien recordó que incluso durante eventos internacionales como el G20 se lograba mantener algunas aeronaves operativas para tareas de cobertura aérea.

Tras el retiro de los Mirage III en 2015, los A-4AR quedaron como el principal sistema de defensa aérea del país.

“Fue el sistema de armas más importante durante muchísimo tiempo, porque allá por 2015 se dan de baja los Mirage III, que eran aviones supersónicos. Los A-4 no lo son y queda ese bache abierto”, explicó.

La transición hacia los F-16

Con la llegada de los nuevos F-16, la Fuerza Aérea busca recuperar capacidades perdidas y modernizar completamente su estructura operativa.

Actualmente, pilotos argentinos ya realizan entrenamientos en Estados Unidos para operar estas aeronaves.

“El día de ayer, pilotos argentinos que se están capacitando en los Estados Unidos realizaron sus primeros vuelos solos en los F-16”, indicó Serbin Pont.

El cronograma oficial prevé completar las entregas de los nuevos aviones hacia 2027, mientras que entre 2028 y 2029 el sistema debería encontrarse plenamente operativo, cerrando definitivamente la etapa de los históricos A-4AR Fightinghawk.